La campaña brindará recursos para luchar contra los crímenes de odio, un problema que se ha visto agravado por la pandemia

Por Mark Hedin, de Ethnic Media Services

Los funcionarios de la ciudad y el condado de Los Ángeles, los educadores, los proveedores de servicios de salud y las organizaciones comunitarias se están uniendo para brindar recursos para luchar contra los delitos motivados por el odio, un problema que se ha visto agravado por el estrés causado por la pandemia de COVID-19.

Con el objetivo de resaltar este esfuerzo, un grupo de funcionarios de la ciudad y el condado y ejecutivos del sector privado anunciaron la primera “Semana Unidos contra el Odio” (“United Against Hate Week”) el lunes 30 de noviembre. Esta campaña se ha organizado a menos de un año luego de que el condado creara la primera línea telefónica para reportar crímenes de odio de la nación, llamando al 211. En sus primeros seis meses de operaciones, el 13% de las llamadas al 211 han estado relacionadas con el COVID.

La campaña espera reunir a millones de personas en ese esfuerzo

“El odio está aumentando a nivel nacional, no sólo en nuestra región”, dijo Robin Toma, director de la Comisión de Relaciones Humanas del condado. Un informe del FBI publicado a mediados de noviembre encontró que en 2019 se registró la mayor cantidad de crímenes de odio en más de 10 años, y la mayor cantidad de asesinatos motivados por el odio desde la década de 1990.

“Este ha sido un año difícil en muchos sentidos”, dijo Toma. “Sabemos que es un momento de ansiedad y miedo que puede llevar a que la gente busque a quién culpar y a la creación de estereotipos”. Pero al mismo tiempo, dijo, la gente se está defendiendo entre sí y a sus comunidades. La campaña espera reunir a millones de personas en ese esfuerzo.

Debra Duardo, superintendente de la Oficina de Educación del condado, que supervisa 80 distritos escolares, destacó que los estudiantes “saben que son bienvenidos, amados e incluidos”, asegurándose de que la intimidación nunca sea ignorada, que siempre se haga algo al respecto y que nunca sea tolerada.

“Cuanto antes empecemos, mejor”, dijo. Esto significa que la educación debe incluir una comunidad multicultural en sus materias de estudio, como los estudios étnicos, en un equipo de maestros y maestras que sean reflejo de la comunidad, en el educar y facultar a nuestros niños y niñas para que sepan quererse a sí mismos y a su cultura, para enseñar empatía y crear mejores relaciones entre las personas, incluso empezar con ello desde que están en edad preescolar, dijo.

Los niños son parte de la campaña contra el odio“Aseguremos un lugar de trabajo seguro, inclusivo y respetuoso”

“No sólo es hacer lo correcto”, dijo María Salinas, de la Cámara de Comercio del Área de Los Ángeles, “es hasta bueno para los negocios pues puede ayudar a que aseguremos un lugar de trabajo seguro, inclusivo y respetuoso. Esta es nuestra futura fuerza de trabajo. El capital más importante que tienen los negocios es la gente”, dijo.

“Es algo con lo que tendremos que lidiar durante mucho tiempo”, advirtió Capri Maddox, la primera directora del nuevo Departamento de Derechos Civiles y Humanos de la ciudad de Los Ángeles. Las comunidades LGBTQ y de los isleños asiático-americanos del Pacífico son objetivos principales (del odio), dijo, pero también indicó que se tuvo que responder a denuncias por imágenes de odio que fueron pintadas en la iglesia afroamericana a la que ella misma pertenece. Esto sucedió el sábado, después de las elecciones del 3 de noviembre, cuando Joe Biden fue declarado presidente electo.

John Baackes, CEO de “L.A. Care”, que tiene 2.3 millones de miembros en el condado, indicó el daño que las tensiones del odio y la intolerancia añaden a los problemas de la gente y también pidió un mayor énfasis en el cuidado de la salud mental.

Robin Toma aclaró que la línea 211 no es sólo para informar sobre incidentes, sino también un portal que garantiza que se puede obtener ayuda. “Cualquiera que llame al 211 recibirá algún tipo de ayuda”. Aunque “sabemos que ocurren muchos más incidentes de los que se reportan”, también mencionó que la línea 211 “no es sólo para reportar incidentes”. Aunque muchas llamadas resultan en intervenciones policiales, también hay docenas de organizaciones comunitarias que ofrecen ayuda. La línea está disponible las 24 horas del día y en cualquier idioma.

El programa “Semana Unidos contra el Odio” (United Against Hate Week program), que hasta el momento tiene el respaldo de 25 ciudades, ofrece talleres, proyecciones, conciertos e instalaciones artísticas en todo el estado. Hay una lista disponible aquí (en inglés). (Artículo traducido por Oscar Arteta).

Para más información, visite LAvsHate.org. EC