El Censo del 2010 es el conteo de todas las personas que residen en los Estados Unidos y es ordenado por la Constitución. Los datos obtenidos son utilizados para determinar el número de escaños que cada estado tiene en la Cámara de Representantes, para distribuir cada año más de 400 mil millones de dólares en fondos federales para los gobiernos tribales, locales y estatales, y para tomar decisiones sobre qué servicios comunitarios se deben ofrecer.

Por vigésima tercera vez en la historia el país lleva a cabo el mandato constitucional del conteo de la población. Razón por la cual, 120 millones de buzones ya comenzaron a recibir los cuestionarios del Censo del 2010.

“Cuando reciba el cuestionario del Censo del 2010, por favor, llénelo y devuélvalo por correo,” dijo el Director de la Oficina del Censo, Robert M. Groves. “Es uno de los cuestionarios más cortos en nuestra historia, con sólo 10 preguntas muy parecidas a las que los próceres James Madison y Thomas Jefferson ayudaron a elaborar en el primer Censo”, concluyó.

A través de los años Estados Unidos ha crecido y se ha convertido en un país más complejo y diverso, lo que ha ocasionado que cada década se vuelva más complicado obtener un conteo completo de la población.

El Censo del 2010 presenta retos diferentes a causa de la difícil situación económica por la que está atravesando el país, en la que se puede resaltar la crisis en la vivienda. Debido a esto, hay muchos hogares desocupados que estarían recibiendo el cuestionario, por lo que más adelante tendrán que ser visitados para asegurarse de obtener un conteo completo.

Un ahorro significativo
“Llenar y enviar el cuestionario es algo que cada familia puede hacer para ayudar a su gobierno a ahorrar dinero, y obtener un conteo exacto de la población. También contribuirá al ahorro de cientos de millones de dólares a los contribuyentes”, añadió  Groves. “Es mucho menos costoso obtener las respuestas por correo que enviar a los empleados del censo a tocar las puertas de aquellos hogares que no respondieron”.

“Al gobierno le cuesta sólo 42 centavos por cada sobre pre-pagado, cuando un hogar devuelve el cuestionario por correo,” dijo Groves. “Mientras que, enviar a un empleado del censo puerta por puerta para dar seguimiento a cada hogar que no los devolvie-ron, costaría $57”.

Incluso, con los cambios realizados en el cuestionario siendo uno de los más cortos y fáciles en la historia, la Oficina del Censo continúa proyectando que tendrá que enviar empleados del censo a un estimado de 48 millones de hogares que no respondan por correo. El seguimiento de ir puerta por puerta a realizar el conteo desde mayo a julio requerirá que se contraten cerca de 650,000 empleados del censo.

La participación en el censo por todas las personas que vivan en Estados Unidos es requerida por ley federal, y se le pide al públi-co que envíen por correo sus cuestionarios una vez sean entregados esta semana entre el 15 a 17 de marzo.

Los datos del censo ayudan a que más de 400 mil millones de dólares en fondos federales, sean distribuidos cada año a los go-biernos tribales, estatales y locales –incluyendo fondos para escuelas, carreteras, el cuidado de la salud y otros programas críticos para las comunidades.

Con el propósito de alentar a las persona a que respondan, la Oficina del Censo publicará diariamente la tasa de participación por correo, mostrando el porcentaje de la población que ha enviado su cuestionario por correo, en www.2010census.gov. Esto será mostrado a través de un mapa con aplicaciones, el cual permitirá a las comunidades darle seguimiento sobre lo bien que cada una está respondiendo por correo y si lo está haciendo mejor que otras ciudades, condados o estados vecinos.

La primera tasa de participación del Censo del 210 aparecerá el 22 de marzo. La tasa del Censo del 2000 ya está disponible en la nueva página Web y sirve como punto de referencia.

Una mirada al cuestionario del Censo del 2010
Las personas pueden esperar recibir por correo, como parte del envío de los cuestionarios, una carta de presentación, el cuestio-nario del Censo del 2010 y un sobre pre-pagado. Las 10 preguntas son básicas y debe de tomar alrededor de unos 10 minutos completar. Estas son:

1. La cantidad de personas viviendo en el hogar
2. Alguna persona adicional quedándose en el hogar hasta el 1 de abril de 2010
3. Si la casa es propia o alquilada
4. Número de teléfono (en caso de que la Oficina del Censo tenga preguntas de seguimiento)
5. Nombre
6. Sexo
7. Edad y fecha de nacimiento
8. Si es de origen hispano
9. Raza
10. Si vive o a veces se queda en algún otro lugar

Al alcance de todos
Los cuestionarios del Censo están disponible por pedido en seis lenguajes: inglés, español, chino (simplificado), coreano, viet-namita y ruso. Por primera vez, cuestionarios bilingües inglés/español serán enviados a 13 millones de hogares donde el español es el idioma predominante hablado en el hogar.

El Braille y formas de impresión grande estarán disponibles a pedido especial. Para personas con problemas de audición, un programa de TDD estará disponible al llamar al número: 1-866-783-2010.

Para ayudar a las personas que no hablen inglés a llenar el cuestionario, guías de asistencia con el idioma estarán disponibles en 59 idiomas diferentes en www.2010census.gov. Además, hay videos en la página Web disponibles para ayudar a llenar los cuestionarios.

Los teléfonos de Asistencia con el Cuestionario están también disponibles en español (1-866-928-2010), chino (1-866-935-2010), vietnamita (1-866-945-2010), coreano (1-866-955-2010) y ruso (1-866-965 -2010), en adición al de inglés (1-866-872-6868).

La Oficina del Censo además, estará trabajando en más de 30,000 Centros de Asistencia con el Cuestionario a través del país donde las personas pueden obtener ayuda con sus cuestionarios en múltiples lenguajes.

La ubicación de los centros está siendo publicada localmente y además pueden ser encontrados en www.2010census.gov. Estas localidades son temporales y pueden cambiar basado en los niveles de asistencia que necesiten los residentes localmente.

Su información personal es confidencial
Todas las respuestas del censo son confidenciales, están protegidas por ley federal y no son compartidas con nadie. La Oficina del Censo toma medidas estrictas para proteger la identidad de los individuos y los negocios. Por ley, la Oficina del Censo no puede compartir con nadie, incluyendo a las autoridades de vivienda tribal, otras agencias federales y entidades de ley, las res-puestas individualmente identificables de los que responden.

Todos los empleados del Censo toman un juramento de no divulgación de por vida, para proteger la confidencialidad de los datos. Las penalidades por divulgar la información son: multa de hasta $250,000,  y pena de prisión de hasta cinco años o ambas.

Información proporcionada por www.newamericanagency.com

Dirija sus comentarios a [email protected].

Compartir

Más artículos de interes