El cáncer de próstata, que afecta a 1 de cada 6 hombres en los Estados Unidos, es el cáncer más común de otra parte diferente a la piel en los Estados Unidos.

Aunque el cáncer de próstata puede ser devastador, se pueden tomar medidas para reducir el riesgo de convertirse en un integrante del estimado de dos millones en los Estados Unidos, y muchos millones más en el mundo que padecen la enfermedad.

Antes de considerar formas de evitar el cáncer de próstata, es importante comprender cuáles son los principales factores de riesgo. Lamentablemente, en su mayoría escapan de nuestro control. Los cuatro factores más importantes son: edad, raza, historia familiar y lugar de residencia.

1. Edad: el diagnóstico de cáncer de próstata que se le realiza al estadounidense promedio ocurre a los 69 años. Después de esta edad, la probabilidad de padecer la enfermedad es mayor que ningún otro cáncer en hombres y mujeres.
2. Raza: Los asiáticos que viven en Asia corren menos riesgo de padecer cáncer de próstata, mientras que los af-roamericanos son un 40 por ciento más propensos y corren el doble del riesgo de morir a causa de la enfermedad.
3. Historia familiar: Los hombres cuyos padres o hermanos padecen cáncer de próstata son dos veces más propensos a un diagnóstico positivo que quienes no tienen historia familiar de esa enfermedad. El riesgo se incrementa aún más entre los hombres cuyo familiar fue diagnosticado antes de los 55 años.
4. Lugar de residencia: Como ya se mencionó, los asiáticos que viven en Asia son los que corren menos riesgos de padecer cáncer de próstata. Sin embargo, cuando se trasladan al hemisferio occidental, el riesgo aumenta significativamente. Además, los hombres que viven al norte de los 40 grados de latitud (al norte de Filadelfia, Columbus, Ohio; y Provo, Utah) corren el mayor riesgo de morir a causa del cáncer de próstata que quienes viven en otras regiones de los Estados Unidos. Los científicos creen que esta situación es el resultado de una incidencia inadecuada de la luz solar en meses de invierno, cuando se reducen los niveles de vitamina D.

Aunque no se puede cambiar la edad, la raza o la historia familiar, el factor de riesgo restante ofrece alguna esperanza de tomar ciertas medidas para evitar el cáncer de próstata. La Fundación del Cáncer de Próstata (Prostate Cancer Foundation, PCF) ha notado que las diferencias dietéticas existentes entre los asiáticos que residen en áreas rurales de China y los hábitos que adoptan cuando se trasladan a occidente ofrecen algunas pistas con respecto a una posible prevención de la enfermedad.

Los alimentos que producen daños de oxidación al ADN pudieran ser el vínculo con el cáncer de próstata, y la clave para evitar que más millones de hombres lo padezcan. Aunque sigue siendo una teoría, la PCF ofrece los siguientes consejos dietéticos que pudieran evitar o retrasar el surgimiento del cáncer de próstata:

• Mantener un peso saludable con ejercitación regular y una dieta baja en calorías.
• Limitar el consumo de grasa proveniente de las carnes rojas y los productos lácteos.
• Supervisar la ingestión de calcio y evitar dosis suplementarias que superen la cantidad diaria recomendada.
• Varios estudios sugieren que esto protege a los hombres del cáncer de próstata, porque el pescado contiene “grasas buenas” como ácidos grasos omega-3.
• No fumar, y consumir alcohol sólo con moderación.
• Buscar y ser receptivo a tratamiento médico de trastornos como estrés, depresión, colesterol alto e hipertensión.

Para obtener más información acerca del cáncer de próstata, incluyendo la edad en que deben comenzarse los exámenes prostáticos anuales, visite el sitio web de la Fundación del Cáncer de Próstata, www.pcf.org.

Información cortesía de Metro Editorial Services


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