Consejos de seguridad alimentaria para la cena de Acción de Gracias, desde que va al supermercado por el pavo hasta en la preparación y su consumo

El Día de Acción de Gracias es uno de los eventos familiares más concurridos del año, siendo la hora de la cena el punto culminante de esta celebración que es el punto de partida de la temporada festiva.

El plato preferido sigue siendo el pavo, cuya preparación comienza incluso desde un día antes; de ahí la importancia de mantener estrictas medidas de higiene para evitar la contaminación de los alimentos.

Stop Foodborne Illness, una organización de salud pública sin fines de lucro, ofrece los siguientes consejos para que disfrute la cena de Acción de Gracias sin que su cuerpo lo resienta.

En la tienda

Separe los comestibles. Mantenga el pavo, carne y mariscos crudos separados de otros alimentos. Coloque estos elementos en bolsas de plástico separadas.

Compre el ave correcta. Para aquellos que hacen sus compras de Acción de Gracias con anticipación, Stop Foodborne Illness sugiere seleccionar un ave congelada para reducir el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos. Aquellos que prefieran servir un pavo fresco deben comprarlo dentro de un periodo máximo de dos días antes de la cena.

Compre y guarde. No deje los comestibles en el automóvil por largos períodos de tiempo, ya que los microorganismos peligrosos pueden contaminar los productos agrícolas y las aves de corral. Vaya a su casa inmediatamente y guarde la comida en el refrigerador, congelador o despensa antes de hacer cualquier otra cosa.

En la cocina

Descongele de forma segura. Hay tres maneras seguras de descongelar un pavo: en el refrigerador, en agua fría o en el microondas. El descongelamiento en el refrigerador es el que toma más tiempo (24 horas por cada 5 libras de pavo) pero es el mejor método, ya que utiliza la menor cantidad de trabajo y se descongelará a una temperatura constante y segura (un pavo de 15 libras tardará 3 días). Para descongelar en agua fría sumerja el ave en su envoltorio original en agua fría, cambiando el agua cada 30 minutos. Este método toma menos tiempo, pero requiere más atención. Estime 30 minutos por libra (un pavo de 15 lb. tomará 7.5 horas y 15 cambios de agua). Para aquellos que olvidaron descongelar hasta el último minuto y necesitan hacerlo rápidamente, consulte las instrucciones de la envoltura sobre cómo descongelar en el microondas.

Lávese las manos. Según una encuesta de la FDA, el 68% de las personas lavan los pavos antes de cocinar. Sin embargo, en lugar de deshacerse de las bacterias, el agua que salpica permite que los patógenos dañinos contaminen otras áreas, como los fregaderos y las superficies donde se preparan los alimentos. Elimine las bacterias lavándose las manos antes y después de manipular aves de corral crudas, carne o mariscos.

Cuidado con el relleno. El relleno tradicional del pavo es uno de los alimentos más susceptibles a las enfermedades transmitidas por los alimentos, ya que las bacterias dañinas pueden sobrevivir en los rellenos que no alcanzan los 165° F de temperatura. Evítelo colocando el ave rellena en el horno ajustado a una temperatura de 325° F o más, inmediatamente después de haberlo preparado; y use un termómetro para asegurarse de que el relleno alcance la temperatura interna mínima segura (165° F).

• Cocine a la temperatura correcta. La única forma de determinar si el pavo se cocina de forma segura es verificar la temperatura interna con un termómetro para alimentos. Los pavos enteros deben registrar 165° F en tres lugares: la parte más interna del muslo, la parte más interna del ala y la parte más gruesa de la pechuga. EC

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