Muchos chicos están inscritos en alguna actividad deportiva en la escuela: fútbol, fútbol americano, béisbol, básquetbol, etc., pero aunque en el verano comienzan sus vacaciones muchos de ellos continúan practicando la actividad, tal vez sin la protección necesaria exponiéndose a una lesión de moderada a grave.

La buena noticia es que hay varias medidas que los padres y los entrenadores pueden tomar para mantener a los pequeños más seguros durante la práctica de un deporte.

Un experto dice que la mayoría de lesiones deportivas afectan más a los tejidos suaves del organismo que al sistema óseo. “Por tal motivo, es muy importante que los niños eviten excederse en las prácticas”, comenta el Dr. Teri McCambridge, de la Academia Americana de Pediatría (AAP).

Los pequeños deportistas pueden evitar lesiones con la práctica y el calentamiento físico. Por otro lado, las lesiones en la cabeza no solamente las padecen los jugadores de fútbol americano. Otras disciplinas pueden ocasionarlas si no se toman las debidas precauciones. De acuerdo a un estudio, los atletas jóvenes son más propensos a los efectos de un golpe en la cabeza por la razón de que sus cerebros todavía están desarrollándose.

La AAP recomienda que todos los niños que hayan sufrido una conmoción cerebral sean evaluados por un médico y que descansen tanto física como mentalmente. Esto quiere decir no televisión, no videojuegos, no tarea. Los síntomas desaparecen por lo general en un periodo de 7 a 10 días.

Los padres y los entrenadores deben estar seguros de la causa de la conmoción antes de permitir que el niño vuelva a jugar algún deporte. Por ejemplo cerciorarse de que el niño usó el equipo adecuado, si el terreno de juego estaba en buenas condiciones o si la actividad fue extenuante para su capacidad. Al prevenir lesiones deportivas comunes, su hijo disfrutará hacer deporte por mucho tiempo. EC

Información cortesía de StatePoint.net

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