Consejos que le ayudarán a evitar tragedias
Cuidado con las corrientes de agua. Tenga en cuenta que en las orillas del mar, los lagos y los ríos, el nivel del agua no es tan profundo, pero que éstos tienen corrientes fuertes que pueden arrastrar a los niños. La Comisión Nacional del Consumidor de Estados Unidos advierte que bastan sólo 5 minutos y 2 pulgadas de agua para que un menor muera ahogado. Los padres deben estar pendientes de sus hijos cuando se acerquen a la orilla de uno de estas áreas acuáticas, ya que en un descuido los niños podrían ser arrastrados por una corriente imprevista.

Vigile a sus hijos en todo momento. Los menores no deben descuidarse ni por un segundo, aún cuando hayan tomado cursos de natación. Sobre este aspecto, La Cruz Roja Americana indica que hay que mantener a los menores a una distancia en la que se les pueda observar, si un adulto no puede identificar desde cierta distancia a los menores que están nadando o los confunde con otros niños, algo está mal. La supervisión constante es la mejor fuente de prevención.

Coloque a sus niños el salvavidas adecuado. El otro error que generalmente se comete es pensar que un par de flotadores pueden salvar la vida de un pequeño. Muchos padres piensan que los mejores son aquellos que se colocan en brazos y piernas. Pero lo cierto es que este tipo de flotadores pueden resbalarse o reventarse. Por eso, los chalecos salvavidas son los más aconsejables.

Informe a los pequeños de los riesgos. Recuerde que todas las medidas preventivas serán poco efectivas si no van acompañadas de un proceso educativo adecuado; debemos hacer que nuestros hijos comprendan el por qué de estas medidas, así como los riesgos reales que supone no tomarlas. Si nos limitamos a prohibirles determinadas actitudes sin que se entiendan las razones, es muy probable que decidan saltarse las normas, por eso es indispensable explicarles con detenimiento los riesgos a los que se pueden exponer si no obedecen las instrucciones.

Compórtese como un adulto. No permita que los juegos de los menores en el agua impliquen empujones, saltos o carreras alrededor de piscinas y no olvide que como adulto, usted debe ser el más responsable cuando esté en el agua; por ningún motivo lleve bebidas alcohólicas, ni trate de salvar a alguien si no sabe nadar; y lo más importante, nunca deje solos a los niños.

En caso de que ocurra un accidente imprevisto llame de inmediato a los bomberos o a su médico de cabecera.

¡Ahora sí, a disfrutar del agua!

Información cortesía de La Columna Vertebral de La Red Hispana

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