Para que todos esos “trick-or-treaters” estén más seguros a la hora de salir a las calles, los padres pueden seguir unas simples medidas de precaución y reducir así los riesgos de un posible accidente. “Nada es más escalofriante que pasar Halloween en la sala de emergencias”, comenta Hugh R. Parry, presidente de la organización Previniendo la Ceguera en América, la cual ofrece los siguientes consejos no sólo para proteger los ojos de los niños, sino su integridad física en general:

Prevenir es mejor que lamentar
• Si va a utilizar maquillaje en el disfraz de su hijo, asegúrese de que éste sea hipoalergénico (o sea, que no le provoque ninguna reacción alérgica) y de que sea un adulto el que lo aplique y lo retire usando una crema o un producto especial para ello, en lugar de usar jabón.
• Evite que sus hijos usen disfraces holgados y que les arrastren, pues les podrían provocar tropiezos o peligrosas caídas. No deje que los niños usen patines o monten bicicleta una vez disfrazados.
• No permita que los pequeños lleven objetos puntiagudos como espadas o lanzas de juguete.
• Asegúrese de que su hijo vista ropa de un tono brillante o que refleje la luz, o decore su disfraz o las bolsas para recolectar dulces con cinta adhesiva fosforescente. Para acentuar la visibilidad, lleve una lámpara de luz.
• No utilice disfraces que llevan máscaras, pelucas, sombreros o parches en los ojos que bloqueen la visión.
• No deje que sus hijos vayan solos a pedir dulces, tienen que hacerlo acompañados de un adulto. Solamente visiten casas del vecindario con el que estén familiarizados.
• Examine cuidadosamente los dulces o regalitos que su niño vaya recolectando, antes de que empiecen a comerlos. Inspeccione los juguetes u otros artículos diminutos que le den a su hijo menor de 3 años, ya que si se los lleva a la boca podría haber riesgo de ahogamiento.

Se les recuerda a los padres que es ilegal comprar lentes de contacto “decorativos” sin una receta. Debido a que cualquier tipo de lente de contacto es considerado como un artículo médico, solamente un profesional optometrista puede asegurar su uso apropiado. De no seguir estas indicaciones podrían ocurrir infecciones bacteriales, hinchazón, dolor, hipersensibilidad a la luz, conjuntivitis y daños a la córnea, entre otras complicaciones. Por eso, hay que tener “mucho ojo” en esta fiesta de Halloween.

Para más información llame al 1-800-331-2020 ó visite www.preventblindness.org

 

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