Una popular travesura conocida como el “desafío de la canela” ha cobrado la vida de dos niños y muchas visitas a las salas de emergencias

Redacción EC | 1 de mayo de 2013

La canela en polvo es una especia útil en la cocina, pero últimamente se ha convertido en un elemento peligroso porque a muchos niños y adolescentes se han sumado a las filas de los osados que se atreven a realizar el “desafío de la canela”, una travesura que ha llevado a muchos menores a las salas de emergencias y que ha causado la muerte de al menos dos pequeños.

El desafío de la canela suena sencillo, pero resulta casi imposible: tragarse una cucharada de canela molida en 60 segundos sin beber nada. Invariablemente, el desafiado termina atragantado y tosiendo la especia, creando una gran nube marrón conocida como “el aliento del dragón”. Pero para la persona que se traga la canela, puede ser peligroso.

Normalmente, las personas solo sufren una irritación de la garganta, la boca y la nariz, y una tos intensa. Pero, advirtió el Dr. Steven Lipshultz, profesor de pediatría de la Facultad de Medicina Miller de la Universidad de Miami, la canela molida puede inhalarse en los pulmones, y algunos niños han terminado en la sala de emergencias con problemas tan graves como un pulmón colapsado.

La canela seca y suelta puede quemar e irritar las membranas mucosas que recubren los tractos digestivo y respiratorio, lo que incluye los pulmones. Un problema es que el polvo es inhalado en los pulmones, señaló la Dra. Christina Hantsch, toxicóloga del departamento de emergencias del Loyola.

Otra inquietud es que, si un desafiado vomita, como sucede con frecuencia, el vómito se inhale en los pulmones, añadió Hantsch. Esto podría llevar a la inflamación e infección conocidas como neumonía por aspiración.

Lipshultz dijo que el aumento de las llamadas a los centros de control de intoxicaciones en 2012 coincidió con la popularidad de los videos del desafío de la canela en YouTube.
¿Qué pueden hacer los padres, además de poner las especias bajo llave? Hantsch sugirió que los padres presten atención a lo que sus hijos ven en internet, y que hablen con ellos sobre los peligros potenciales de este juego aparentemente inocuo.

Si los niños supieran que hay riesgos graves, quizás eso los disuadiría. “Nuestra esperanza es que si cuentan con más información, tomarán mejores decisiones”, planteó el experto. EC

Información cortesía de GobiernoUSA.gov

Más artículos de interes