En un mundo donde la educación, el trabajo, la recreación y otras actividades hacen parte del cotidiano vivir, aparecen de la nada fantasmas que alteran la armonía de la vida, el metabolismo y la capacidad cerebral. Desde hace varios años las sustancias psicoactivas se han convertido en uno de los problemas más graves de nuestra sociedad.

El contacto de los seres humanos con esta clase de sustancias es probablemente tan antiguo como la humanidad misma. Los nombres dados a algunas plantas confirman el conocimiento que se tenía de sus efectos.  A la amapola se le llamó “la planta de la alegría”; al alcohol el “elixir de los dioses” y a la planta de la marihuana “el dulce de las palomas”.

¿Qué son las sustancias psicoactivas?
Son todas aquellas que tienen un impacto sobre el sistema nervioso central (SNC) y modifican su funcionamiento. Sustancia psicoactiva es una palabra más precisa que “droga”, pues esta última incluye a los medicamentos debidamente formulados, y que no necesariamente afectan el sistema nervioso central. Estas sustancias se dividen en cuatro grupos:

1. Depresores: disminuyen el nivel de funcionamiento del sistema nervioso central (SNC). El síndrome de abstinencia después del uso prolongado de depresores del SNC puede causar complicaciones. Dentro de este grupo se encuentran: el alcohol, los narcóticos (el opio, la morfina y la heroína) y los inhalantes (gasolina, acetona, pegamentos).

2. Estimulantes: sustancias que aumentan la agudeza psicológica y la capacidad física. Son utilizadas por deportistas para obtener un mayor rendimiento físico, por estudiantes para permanecer despiertos o por personas que usan alcohol o píldoras para dormir, para contrarrestar estos efectos. Los principales estimulantes son: La cocaína, el basuco, la anfetaminas y la cafeína.

3. Alucinógenos: sustancias que tienen la capacidad de producir alteraciones en la percepción. La mayor parte de ellas son de origen vegetal, pero desde hace unos 30 años se producen en los países industrializados. Algunos alucinógenos son: los hongos mágicos, El yahé (producto de la mezcla de varias plantas que se encuentra en las -selvas colombianas), el LSD (es la abreviatura de “ácido lisérgico” extraído de un hongo de centeno) y el peyote (cactus pequeño sin espinas que contiene numerosos alcaloides).

4. Sustancias mixtas: producen efectos combinados, es decir, pueden disminuir o acelerar el nivel de funcionamiento del sistema nervioso central. Dentro de este grupo encontramos a la marihuana y el éxtasis.

El consumo habitual de las diferentes sustancias psicoactivas, alteran el funcionamiento del cuerpo, el estado de ánimo, la conducta y en consecuencia la relación con el mundo externo.

Información proporcionada por ConCiencia News

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