Un especialista ofrece valiosas sugerencias para promover un embarazo saludable, prevenir problemas en el parto o después del nacimiento del bebé

Existe mucha información acerca de lo que debe hacer una mujer para tener un embarazo saludable. Sin embargo, uno de los periodos clave en el que considerar un cambio de comportamiento es antes de la concepción.

Varios estudios muestran que ciertos comportamientos pueden tener un impacto positivo, o negativo, en la predisposición del cuerpo de una mujer a quedarse embarazada o a tener un embarazo saludable. También sabemos que algunas influencias externas pueden afectar el embarazo, aunque se están realizando más investigaciones (por ejemplo, el recientemente lanzado Estudio Nacional de los Niños) para obtener una mejor comprensión acerca de los efectos de estos factores.

Los siguientes consejos prácticos le guiarán para que pueda cambiar comportamientos potencialmente nocivos en su preparación a la maternidad, evitar factores externos peligrosos y prepararse para concebir un hijo sano.

1. Inicie la atención prenatal antes de quedarte embarazada. Programe una cita con su ginecólogo para un chequeo antes que concebir. Esto les dará la oportunidad de identificar y tratar los problemas que pueda haber.

2. No coma para dos; aliméntese para dos. Existen algunos conceptos erróneos acerca de lo que las mujeres deben comer antes y durante el embarazo. Se trata de comer más productos de calidad, no de comer más cantidad. Esto significa que debe aumentar la ingesta de alimentos con alto valor nutritivo y disminuir la cantidad de alimentos ricos en grasas insalubres y azúcares simples. Algunas sustancias presentes en los alimentos que consume pueden ser almacenadas en su cuerpo por un largo tiempo. Por ejemplo, las dioxinas son sustancias químicas tóxicas que se encuentran en la grasa animal; cuanta más grasa animal consuma, más dioxinas se acumularán en su cuerpo. Puede reducir la acumulación de dioxinas en su cuerpo limitando el consumo de grasas saturadas, grasas trans y aceites parcialmente hidrogenados. Si espera hasta que esté embarazada para cambiar sus hábitos de alimentación, será tarde para eliminar las dioxinas de su cuerpo. Si ya está embarazada y no tuvo la oportunidad de reducir el consumo de grasas insalubres, no se preocupe. Asegúrese de comer sano durante el embarazo para que su bebé reciba todos los nutrientes que necesita.

3. Coma más alimentos para el cerebro. Los alimentos para el cerebro son los que pueden ayudar a su futuro bebé a desarrollar un cerebro sano. Estos incluyen frijoles, huevos, nueces y semillas, aceite de oliva, salmón de Alaska (o cualquier otro pescado azul de agua fría), yogur, arándanos, granos integrales, pimiento rojo, brócoli, espinacas, col, ciruelas, pasas, naranjas y tomates.

4. Evite los alimentos tóxicos. Los alimentos tóxicos son aquellos que pueden dañar su salud y la de su futuro bebé. Estos incluyen:

• Pez espada, tiburón, caballa (contienen altos niveles de mercurio).

• Productos elaborados con leche sin pasteurizar: estos productos pueden llevar bacterias que causan una enfermedad llamada listeriosis, que en el embarazo puede provocar un aborto, parto prematuro o infección del recién nacido. La mayoría de los supermercados sólo venden productos lácteos pasteurizados, así que asegúrese de que los productos que compra lo indiquen claramente.

• Perritos calientes (hot dogs), carnes frías y embutidos, marisco crudo o ahumado, carne cruda o mal cocida: estas carnes también pueden contener la bacteria que causa la listeriosis.

• Verduras sin lavar, brotes de verduras crudas y frutas, incluyendo jugos: pueden llevar y propagar ciertos organismos microscópicos causantes de enfermedades, incluyendo los que causan la toxoplasmosis.

• Hígado: este alimento contiene grandes cantidades de vitamina A. La ingesta excesiva de vitamina A puede causar defectos de nacimiento.

• Las grasas saturadas y grasas trans; los aceites parcialmente hidrogenados; los azúcares añadidos (por ejemplo, el jarabe de maíz de alta fructosa) y harina refinada.

5. Tome vitaminas. Debe tomar un suplemento multivitamínico con por lo menos 400 microgramos de ácido fólico todos los días. El ácido fólico tiene muchos beneficios y uno de ellos es prevenir la espina bífida o anencefalia. Es preferible tomar ácido fólico en un suplemento multivitamínico, ya que las otras vitaminas y minerales que contiene son importantes también para un embarazo saludable.

6. Logre un peso saludable. El sobrepeso o el peso inferior al normal pueden causar complicaciones durante el embarazo. Es importante alcanzar un peso saludable antes de quedar embarazada. Establecer objetivos realistas y un tiempo para alcanzarlos. Una vez que haya alcanzado su objetivo, debe tratar de mantener un peso estable durante al menos 3 a 6 meses para permitir que el cuerpo se adapte antes de intentar concebir.

7. Aprenda a relajarse. Una de las mejores cosas que puedes hacer para prepararse para el embarazo y la crianza de los hijos es aprender a prevenir o reducir el estrés. Existen técnicas que se pueden practicar para ayudarle a relajarse: respiración profunda, relajación progresiva, ejercicio de conciencia y meditación trascendental. Una salud mental positiva y una fuerte red de apoyo social, incluyendo su relación con su pareja, le ayudará a ser fuerte durante las tensiones del embarazo y la crianza.

8. Ponga a punto su sistema inmunitario. Las infecciones y la inflamación plantean quizá la mayor amenaza para el embarazo y la mejor defensa es fortalecer su sistema inmunológico. Para un sistema inmunológico resistente, reduzca las grasas saturadas y las trans, y aumente el consumo de granos integrales, frutas y verduras, las cuales contienen una gran cantidad de antioxidantes.

9. Desintoxique su entorno. Muchos productos de uso doméstico común (ciertos ambientadores, jabones antibacteriales, cosméticos, desodorantes y detergentes, por nombrar algunos) contienen subproductos tóxicos que pueden afectar la reproducción y el desarrollo. Pregunte a su ginecólogo cuáles de los productos que utiliza debería reemplazar.

10. Ayude a su pareja a prepararse. Los hombres contribuyen aproximadamente la mitad del material genético del bebé, el cual llevan en el ADN de su esperma. Este ADN puede ser dañado de muchas maneras diferentes: consumo de tabaco, alcohol, drogas, cafeína, dieta, condiciones médicas, sustancias tóxicas ambientales, etc. La buena noticia es que los hombres generan nuevo esperma continuamente, lo que significa que si se cuidan durante 3 meses, pueden reemplazar una gran parte de los espermatozoides dañados. Puede ayudar a su pareja a prepararse alentándole a que vaya a ver a su médico. EC

Michael C. Lu, MD, MPH y profesor de Obstetricia, Ginecología y Salud Pública de la UCLA y principal investigador del Estudio Nacional de los Niños del centro de estudio de Los Ángeles-Ventura.

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