La adaptación de la tradicional historia tiene a Nicholas Hoult y a Ewan McGregor en el reparto

 

Luca Verne. Los Angeles | 22 de febrero de 2013

Hollywood no suele dejar resquicios cuando se pone a explotar géneros, y con el de los cuentos populares y folklóricos no ha sido menos a la hora de llevar a la gran pantalla casi todos los conocidos, incluso el de “Las habichuelas mágicas”, que ahora llega a los cines como “Jack the Giant Slayer”.

Es el enésimo cuento infantil, de los de toda la vida, que adaptan los estudios de la meca del cine para convertirlo en entretenimiento goloso para el público en taquilla. Además de “La cenicienta” y “Blancanieves”, se han hecho “Hansel y Gretel” y “Rapunzel”, por nombrar algunos, una mina de oro teniendo en cuenta las amplias colecciones de autores como los hermanos Grimm o Hans Christian Andersen.

Esta última llega justo después de la temporada de los Oscar con la fuerza de una cinta entretenida y no tan conocida para el gran público, especialmente para las nuevas generaciones. Se trata de una mezcla entre dos historias tradicionales, la del cazador de gigantes atribuida a autores británicos del siglo XVIII y la más conocida sobre el hijo de una campesina viuda sin nada que comer y una vaca como único patrimonio.

Cuando el determinado Jack llega al mercado le ofrecen unas habichuelas mágicas a cambio de la vaca, un trato que el muchacho acepta. Al volver, su madre se siente muy triste por lo que arroja las habichuelas por la ventana para descubrir que se convierten en una planta gigante que se pierde en el cielo.

Jack trepa por la planta y se encuentra con un gigante al que roba sus tesoros y mata para poder comer y solucionar los problemas de su madre. En el guión de Darren Lemke existen las judías mágicas pero el propósito de Jack, interpretado por Nicholas Hoult, es mucho más romántico: rescatar a una princesa de un puñado de gigantes después de encontrar el camino hacia su mundo de forma accidental.

La cinta se rodó enteramente en tierras británicas con muchos actores ingleses para darle un mayor realismo y respetar el folklore de las islas. La cosa promete. EC

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