La primera imagen: una ventana que mira a la Torre Eiffel. Detrás del escenario todo es actividad: decoradores, modelos, maquillistas, peinadores, fotógrafos, reporteros, estrellas invitadas, todos se preparan para algo realmente espectacular. ¿Cuál es tu idea de glamor? increpa la reportera; Valentino contesta: “Es el amor, amo a una hermosa mujer, a un perro, a un mueble, te amo a ti y no lo puedo evitar”. Con esto el afamado modisto italiano reafirma su estatus de líder en su campo, pues todas las mujeres quieren ser amadas por Valentino, todas quieren verse hermosas con un vestido de Valentino, quien a sus 75 años de edad lleva 45 años a la vanguardia de la moda. Desde los 13, Valentino nunca pensó en ser otro que no fuera Valentino, cautivado por la moda de las películas de Hedy Lamarr, Lana Turner, Judy Garland, en ese momento decidió que quería hacer ropa para la mujer elegante y glamorosa.  Caminando por Via Veneto, en el Café Paris de Roma, es donde conoce a su socio y compañero de toda la vida, Giancarlo Giammetti, quien lleva las finanzas del imperio y se mantendrá al lado de Valentino desde ese momento hasta el resto de sus días.

Ya en la espectacular pasarela se abre el mundo del glamour, luces y estilo con modelos despampanantes, peinados, joyas, accesorios, pestañas, maquillaje, todo es perfección en el centro de la moda universal, Paris.

Entre los pliegues, entalles, escotes, hilos, sedas, telas preciosas, bordados e incrustaciones hechas a mano, Valentino, sin decirlo, implica; “La ropa no le tiene que quedar a la modelo, sino todo lo contrario, la modelo se tiene que ajustar a la ropa”.
Valentino con gran ecuanimidad y control, fluye del inglés al italiano y francés sin acento alguno, lo que lo hace ver sumamente preparado. Dice que ninguna corporación y ningún inversionista podrán venir a decirle que es lo que tiene que hacer, porque Valentino es Valentino.

“El Rey Sol”, como se le conoce en ámbito de la moda, regresa a la Ciudad Eterna, Roma, para montar un espectáculo sensacional, el más grande desfile de modas de todos los tiempos con más de 300 modelos. En el Coliseo Romano, con una retrospectiva de los diseños que hicieron época en su 45 años de carrera, fuegos artificiales, un escenario que va entre los palacios chinos y la elegancia rusa.

El último emperador de la moda, Valentino, se despide en el momento justo de su carrera, en ese magno espectáculo realizado el 6 de julio de 2007, con la música de fondo de las películas de Fellini.

Otras cintas de moda y glamour recomendables serían: “Ready to ware/Pret-a-Porter” de Robert Almant (1994), “Unzipped” (1995), “The big tease” (1999), “Zoolander” (2001), “Yves Saint Laurent” (2002), “The Devil Wears Prada” (2006), “Eleven minutes” (2008), y próximamente “Coco avant Chanel” (2009).  Después de ver la película se convencerán de que “la moda al que le acomoda”, porque como Valentino no hay dos.

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