Pablo Scarpellini. Los Angeles | 11 de enero de 2013

Dijo que volvería y ha cumplido su promesa: un Arnold Schwarzenegger incombustible, que dejó la actuación por la política durante ocho años, ahora es el protagonista absoluto de “The Last Stand”, una cinta de acción con la frontera como telón de fondo que se estrenará en Estados Unidos el 18 de enero. Debería haber sido un regreso menos accidentado, pero las cuestiones personales se interpusieron en el camino.

El matrimonio de Schwarzengger saltó por los aires tras conocerse su affaire con la empleada del hogar, la ama de llaves que estuvo trabajando en su casa durante más de 20 años y con la que tuvo un hijo ilegítimo. La avalancha mediática que se cernió sobre su cabeza le impidió continuar con su proceso de vuelta al mundo del espectáculo.

El ex gobernador canceló las entrevistas de promoción de “The Expendables 2”, junto a Sylvester Stallone, y trató de pasar desapercibido durante un tiempo para no hacer más daño a su familia.Después, optó por contar en unas memorias todos los asuntos escabrosos que quedaban por saberse para despejar el camino antes de estrenar la que es su primera película como protagonista, un largometraje de acción en el que da vida al sheriff Ray Owens en un inhóspito pueblo en la frontera de Estados Unidos con México.

Owens llega hasta ese punto remoto de la geografía americana tras su paso por la policía de Los Angeles, donde no tiene un discurrir del todo placentero. Pero la acción le va a venir a buscar hasta su territorio, cuando un notorio capo de la droga, su banda y un rehén se dirigen hacia Sommerton, el pueblo en cuestión.

Las autoridades saben que allí le pueden interceptar y ya preparan una importante operación para evitar que entre en Estados Unidos. En principio, Owens se abstiene de involucrarse en el asunto, pero finalmente se une a los esfuerzos, demostrando que aún tiene lo que hay que tener para brillar en esta clase de casos. La localidad de Belén, en Nuevo México, fue el lugar designado para comenzar el rodaje el 17 de diciembre de 2011, un proyecto que el ex gobernador comenzó a presentar en el festival de Cannes de ese mismo año.

Para Schwarzenegger, “The Last Stand” es una cinta de presupuesto modesto, pero con un planteamiento atractivo y cerrado. El astro de origen austríaco sigue siendo un personaje con tirón en taquilla y ya se ha hablado de futuras colaboraciones con James Cameron, con quien trabajó en la saga “Terminator”. También está abierto a hacer comedias como la que protagonizó con Danny DeVito en 1988, “Twins”, en la que se les uniría Eddie Murphy. “Si el guión es bueno, estoy dispuesto a hacer cualquier cosa”, señaló el célebre actor, señal de que aún tiene mucho que decir y que contar. EC

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