Olivia Wilde. 26 años. Neoyorquina con doble nacionalidad. La otra, irlandesa. Dice que no, pero es posible que su papel protagonista en “Tron” la saque de las sombras para millones de espectadores en todo el mundo. Por eso sabe que es su momento de darse a conocer a lo grande. Alta, morena, con ojos azules intensos y toda una carrera por delante. A punto de explotar.   
 
Confiese. ¿Sabía algo de Tron antes de que le ofrecieran el papel?
La película se estrenó hace dos años antes de que naciera, así que me era un tanto ajena. En realidad no la había visto entera hasta que conocí a Joe (Kosinski), pero cuando lo hice, pensé que había visto partes, por el concepto, las imágenes. Sientes que ya la has visto porque ya pertenece a un espectro cultural muy amplio. Es relevante.  
 
¿Significa eso que no le van las películas clásicas?
Para nada. Me interesan mucho. Y de todas me quedo con “El Padrino”. También me interesan Katherine Hepburn, Betty Davis, Hitchcock, Fellini. Tiendes a rechazar esa películas clásicas por ser aburridas, pero si pudiéramos volver a la clase de entusiasmo por contar historias que había entonces, todo sería distinto.
 
Y ésta, por ser un presunto taquillazo, ¿qué cree que significará para su futuro?
Estoy intentando no tener demasiadas expectativas con esta película porque igual puede ser un gran éxito de taquilla o todo un desastre. No lo sé y para mí ahora mismo, la experiencia es lo único que cuenta. Me transformó en muchos sentidos.
 
¿No le parece que su carrera está en plena ascensión con cuatro proyectos más por venir?
(Esboza una gran sonrisa antes de contestar) Ha habido una gran aceleración, sin duda, con géneros completamente distintos, lo que me dejará probar distintos registros. Tengo la sensación de que las cosas se están empezando a mover.
 
¿Significa que se está asentando más en el cine después de hacer televisión?
Esto es diferente a la televisión. Lo divertido de ese medio es que puedes conocer el personaje muy bien y desarrollarlo. No importa lo que te pongan por delante, sabes reaccionar. Es un lugar divertido para un actor. Pero hay algo especial en el cine por poner el corazón en un personaje durante dos meses. Estoy teniendo emociones como nunca en mi vida.
 
¿Le preocupa la inmediatez de Hollywood, que la descalifiquen con el paso de los años?
Creo que el truco es ser única y diferente para no ser reemplazable. Es interesante algo que dijo Gwyneth Paltrow, sobre cómo trabajo sin parar a los 20 años y el descenso a partir de ahí hasta rozar los 40. Basada en esa experiencia, sé que no puedo parar ahora, porque algún día echaré de menos esta clase de velocidad. Ser nueva en Hollywood es algo que solo pasa una vez en la vida. Este es mi momento y no puedo parar. Aún así, no tengo problema en envejecer por la sabiduría que conlleva.
 
¿Si le quedara una sola película más por hacer, quién sería el director?
Uf, vaya pregunta complicada. Martin Scorsese…no, no. Rectifico. Pedro Almodóvar. Hay pocos directores que ofrezcan papeles para mujeres atrevidos y divertidos como él. Sería un honor.

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