Caramelos como ese no surgen todos los días. Chris Evans lo sabe. Ser Superman le marcó la vida y la carrera a Christopher Reeve, un hombre desconocido para el público hasta ese entonces y que después jamás pasó desapercibido. Y por eso llevarse el gato al agua en el largo proceso de selección del Capitán América tuvo un mérito considerable. Aunque diga con modestia eso de que nunca se sabe, parece claro que éste bostoniano de musculatura considerable tendrá trabajo para rato.

Evans es el principal reclamo de “Captain America: The First Avenger”, uno de los pocos superhéroes que quedaba por desempolvar de los libros de dibujos para asaltar la taquilla en Estados Unidos. Hoy, y con el Comic Con de San Diego en plena efervescencia, se estrena en todo el país con la idea de emular a otros colegas como Iron Man y Spiderman. Veremos.

En la cinta sufre un cambio físico monstruoso. ¿Hasta dónde llegó la exigencia de estar en forma para el papel?
La verdad es que no hubo mucho cambio en la dieta ni nada por el estilo. Mi metabolismo es muy rápido, así que fue fácil, además de entrenar todos los días. Me mandaron un entrenador desde Londres, puesto que estaba trabajando en Boston en ese momento, y la cuestión consistía en dos horas de gimnasio durante cuatro meses, con ejercicio como pesas para ganar masa y musculatura.

Entre su físico y su tendencia hacia los superhéroes parecía un candidato cantado para el rol. ¿Se identifica con esta clase de personajes?
Más bien todo lo contrario. No crecí leyendo cómics y no tengo conexión alguna con ese mundo desde pequeño. Creo que es una coincidencia por el hecho de que son la clase de películas que se están haciendo en Hollywood, pero puede ser un handicap para mí en el futuro si me encasillan en esto.
 
¿Cree que necesitamos más superhéroes en la sociedad actual?
Sí claro, depende de las interpretaciones, pero mientras luchen por algo bueno, por qué no. Aunque hay que dejar claro que hay dos categorías, los superhéroes clásicos como Superman para acabar con el crimen y los de verdad, como la Madre Teresa de Calcuta, que son imprescindibles.  

¿Y su héroe en particular?
Puede que suene a cliché, pero es mi padre, sin lugar a dudas. Siempre se ponía el último, no se quejaba y trabajaba muy duro. Hacía siempre lo justo. Cuando llegas a una edad procesas lo que han hecho por ti y te das cuenta de cómo empezó su negocio, cómo educó a cuatro hijos y cómo sentimos muy poco el estrés por el que seguramente estaba pasando. De una manera nos protegió de todo lo malo.

¿No le puso problemas para ser actor?
Todo lo contrario. Mis padres siempre me apoyaron mucho en cualquier cosa que quise hacer, como hacer karate o jugar con cualquier cosa. Me ayudaron a perseguir mi pasión.

¿Cuál fue la motivación para lanzarse al mundo de la interpretación?

Es difícil explicarlo con palabras. Supongo que lo hice porque es una experiencia divertida y liberadora. Me lo paso bien. EC

Anuncios de interés en Los Ángeles
SHARE

Más artículos de interes