Luca Verne. Los Angeles | 1 de junio de 2012

Si el séptimo arte y su industria tuvieran una clasificación por puntos, al más puro estilo deportivo, no hay duda de que la sudafricana Charlize Theron estaría en lo más alto de la tabla, por aquello del momentum.

Lleva varias películas importantes en el zurrón esta temporada como la que se acaba de estrenar en medio mundo, “Snow White and the Hunstman”, en la que hace de reina perversa en su intento de hundir a Blancanieves, además de la aplaudida “Young Adult”, de Jason Reitman.

Pese a su apretada agenda, no pudo decir que no a trabajar con Ridley Scott, uno de los grandes de su generación, maestro de la ciencia ficción después de coronarse con “Alien” en 1979. Ahora, tendrá la oportunidad ser parte de ese misterioso y frío mundo, con una vuelta a los comienzos de esas ácidas criaturas. “Prometheus” promete.

¿Cuánto ADN de Alien cree que sobrevive en Prometheus?
Creo que debe ser el público el que haga esa conexión. Lo fabuloso de la película es que no tienes que ser un seguidor de Alien para ir a verla. Pero creo que realmente es una película, una historia, que tiene entidad propia.

Ya había trabajado antes en algo de ciencia ficción. ¿Le gusta el género?
Bueno, hice una película, ¡y nada más! En mis quince años de carrera cinematográfica, solo he protagonizado ‘Aeon Flux’. Pero me encanta y, para mí, una buena narración está por encima de cualquier género. Eso es lo que me gusta de trabajar con Ridley Scott, porque es un director que se basa mucho en el relato y en las motivaciones de las personas, y plantea preguntas reales. Para mí, eso es lo realmente primordial de la historia.

Ridley redefinió el género con Alien y Blade Runner. ¿Podemos esperar lo mismo de Prometheus?
Por supuesto. Ridley es uno de los grandes y creo que, cuando abordó el género en el pasado, introdujo un montón de ideas originales. Se encuentra muy cómodo en la ciencia ficción. Creo que la gente va a quedar muy satisfecha con lo que está haciendo en este proyecto. La historia es genial y desde luego se presta a que Ridley muestre todas sus habilidades. Los personajes son extraordinarios y sin duda llevan el peso del relato. Esta combinación es lo que se espera.

Ridley es un director meticuloso. ¿Cómo lo describiría?
Es increíble. Por eso quise hacer esta película, porque para mí, como actriz, era el típico director del que a lo largo de mi carrera decía: “Si alguna vez tuviera la oportunidad de trabajar con Ridley Scott, la aceptaría sin pensarlo”.

¿Quién es Vickers?
Trabaja para la Weyland Corporation, la empresa que financia la misión. Por eso se atribuye, por así decirlo, el papel de mujer de la empresa que aparece y le trae sin cuidado si pone a alguien en peligro, especialmente a sí misma. Al principio de la historia está muy condicionada por el poder que supone trabajar para la gran empresa, e intenta controlar a todo el mundo para que hagan lo que ella quiere. En cierto modo es un enigma; no se acaba de entender del todo cuáles son realmente sus emociones. Al principio creemos que su presencia es solamente una necesidad de la empresa. Pero, siendo una película de Ridley Scott, hay mucho más que no sale a la superficie hasta el final del segundo acto y el principio del tercero. Su misterio se desvela hacia el final, y resulta ser agradable. Es una gran sorpresa de la película.

¿Piensa mucho en los temas de la película cuando está en el plató?
¡Creo que no puedo hablar de eso! Supondría desvelar secretos de la película. Creo que todos los personajes de esta historia tienen que hacer una reflexión tras afrontar la verdad de lo que de hecho encuentran y lo que ven. Todos tienen que cuestionarse sus creencias acerca de quiénes son y de dónde vienen, de si esos pensamientos tienen una base religiosa o científica. Todos tienen que hacerse esas preguntas hacia el final de la película. EC

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