La beca Café Bustelo ayudará a los estudiantes latinos premiados con sus gastos universitarios. Dos de ellos son de california 

Para ganarse una beca de $5,000 los solicitantes tenían que escribir un ensayo de 800 palabras en la que deberían mencionar de qué manera su herencia hispana, su familia y su comunidad los inspiraron para obtener un título universitario y cómo planeaban retribuir a sus respectivas comunidades.

Café Bustelo y la Asociación Hispana de Colegios y Universidades se combinaron para hacer posible la entrega de las becas, 10 en total, a 10 estudiantes latinos de todo el país.

En total se recibieron más de 1,500 solicitudes, de entre las que se seleccionaron a los 10 ganadores. Ellos son:

Patricia Jaimes (East Lansing, Míchigan): Los padres de Patricia, pese a las dificultades financieras, enfatizaron la importancia de obtener una buena educación. Mientras lidiaba con varios empleos, participaba en actividades extracurriculares y cuidaba de su niño con discapacidad, Patricia eligió seguir una educación superior y mantener un elevado promedio académico. Ahora está realizando un doctorado en Ciencias Ambientales y tiene la esperanza que sus investigaciones contribuyan a cambios sociales y estructurales en las áreas de educación superior especializadas en Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemática (STEM, por sus siglas en inglés), y que las hagan más inclusivas para las minorías étnicas y las personas con discapacidades.

Airam Caldera (Indiana): Como estadounidense de primera generación, descendiente de inmigrantes mexicanos, las dificultades de los padres de Airam fueron lo que motivó su deseo de obtener no uno, sino varios títulos universitarios. Durante su experiencia como estudiante de pregrado, ella tuvo dificultades para hallar su propio espacio hasta que encontró el apoyo de Sigma Pi Alpha en la Universidad de California, San Diego, una sociedad multicultural predominantemente latina. Airam, quien en la actualidad se concentra en su maestría en Ciencias Biomédicas en el Colegio de Medicina Osteopática de la Universidad Marian, planea especializarse en geriatría para cuidar a la comunidad inmigrante.

Gabriela Peterson (Albuquerque, Nuevo México): Su deseo de romper el círculo vicioso relacionado con las difíciles condiciones socioeconómicas que existían en su comunidad durante su infancia, tuvo un impacto significativo en el empeño de Gabriela de obtener su título universitario y convertirse en la primera de su familia en lograr este objectivo. Cuando Gabriela se convirtió en maestra de escuela secundaria, ella descubrió que compartir su conocimiento y entusiasmo por aprender con los niños de su propia comunidad era muy estimulante. 

Norge Arnaiz (Davie, Florida): Como cubanoamericano de primera generación, Norge tuvo orígenes humildes. Ver cómo sus padres lo sacrificaban todo para proporcionarle a la familia las mejores oportunidades inspiró a Norge a recibir una educación y especializarse en contabilidad. No fue hasta que se unió a la Association of Latino Professionals for America que él pudo encontrar un mentor con intereses y raíces culturales similares. Norge le atribuye a la organización haberlo ayudado a convertirse en el exitoso estudiante que es él en el presente y haberle mostrado el impacto que los latinos podía tener en la sociedad.

Juan Rivera (Miami, Florida): Originario de una comunidad rural de Nicaragua con limitados recursos de salud, Juan estaba decidido a obtener un título médico para ayudar a las personas en países donde la asistencia médica es escasa. Juan se inspiró en la ética de trabajo de sus padres y su deseo de darle una mejor vida a su familia al mudarse de Nicaragua a Estados Unidos. Luego de ser testigo de cómo otras personas tenían dificultades para obtener atención médica de calidad, encontró su pasión en atender a aquéllos que la necesitan más.

Bianca Esquivel-Bolaños (Mission, Texas): Luego de que los padres de Bianca decidieron mudarse de un vecindario marginal en Parlier, California, a una localidad del sur de Texas con más oportunidades, Bianca estaba decidida a aprovechar todos los recursos educativos a su disposición. Ella buscó toda oportunidad de enriquecer su vida, ya fuera mediante actividades extracurriculares, la creación de redes profesionales o la meditación espiritual. Llena de humildad ante los sacrificios de sus padres para darle a la familia una vida mejor, la meta de Bianca es publicar investigaciones sobre los problemas modernos que enfrentan los jóvenes hispanos y descubrir formas viables de ayudar a atender la depresión y la ansiedad provocadas por los estereotipos culturales y las relaciones familiares distantes.

Germain Medina (Hollister, California): Decidido a convertirse en médico y contribuir a apoyar a las personas desfavorecidas en su comunidad, Germain ha trabajado incansablemente con la meta de hacer realidad ese sueño, pese a las dificultades que ha atravesado en la vida. Con un promedio académico de 4.17, Germain se está distinguiendo tanto en el aula como fuera de ella. Es presidente y fundador del Club de Biología, que da clases particulares a los estudiantes en todas las esferas de la ciencia, y es vicepresidente del Club de Robótica. Germain también participa en el Club de la Cruz Roja y en el Club de Preparación para el Campo de la Salud. En casa, él es parte fundamental del negocio de su padre y cuida a su abuelo que padece de una enfermedad mental.

María Sinkule (Addison, Illinois): Inspirada por los valores y humildad inculcados por sus padres, María es una mexicanoamericana de primera generación que actualmente realiza estudios de doctorado en Trabajo Social. Habiendo crecido con poco, ella aprendió de sus padres la importancia de valores como la familia, la educación y el respeto por sus raíces. María planea utilizar su doctorado para motivar a otras personas a obtener títulos de educación superior y enseñar a nivel universitario.

Christopher Cárdenas Cahun (Dixon, California): Christopher está dedicado de lleno a retribuir a la comunidad latina que le ha proporcionado tantas valiosas lecciones de la vida. Planea retribuir a su comunidad a través de becas, conferencias de liderazgo y programas universitarios. Christopher atribuye a su sistema de apoyo educativo el haberle proporcionado las herramientas necesarias para tener éxito en la universidad, pero se siente más agradecido, por el sólido apoyo de su familia. Le gustaría invertir en sistemas de apoyo familiar para que una cantidad mayor de niños puedan crecer en ambientes seguros y solidarios.

Eduardo Martínez (Collegedale, Tennessee): Como líder juvenil en su comunidad, Eduardo motiva a otros a salir bien en la escuela y enorgullecerse de sus logros. Regularmente se ofrece a ayudar a los adolescentes locales y darles apoyo, consejos y aliento para que sigan sus sueños, sin importar su situación. Defensor de los latinos, a Eduardo le gustaría crear una organización que ofrezca becas a los jóvenes hispanos para que ellos logren obtener una educación superior. EC

Con información de PR Newswire

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