En pleno Halloween la Máquina derrotó a sus propios demonios y al Monterrey en la final de la Copa MX 

Cementerios, maldiciones, hechizos, mal de ojo, ¿cuántas veces no se mencionaron estas causas, medio en serio, medio en broma, por la sequía de títulos de uno de los equipos más emblemáticos del futbol mexicano? Y tuvo que ser en pleno Día de Brujas para que la Máquina del Cruz Azul se sacudiera de encima todos los maleficios que cargaba en su espalda y pudiera por fin ganar una final… la de Copa, pero como están las cosas, les supo a gloria.

La misión no estará completa hasta que el azul gane la Liga, pero una copa no cae mal cuando la sed es tanta y el camino todavía es largo. ¿Cómo no celebrarlo si llevan años soportando las burlas por las cruzazuleadas? ¿Cómo no gritarlo a los cuatro vientos cuando se habían quedado con el grito preso en la garganta tantas veces?

Elías Hernández aportó un gol y una asistencia en la final.

La fórmula Peláez-Caixinha tuvo su primer éxito, bajito, de medio pelo, pero éxito al fin. Hay algunos que están disfrutando al máximo el triunfo de 2-0 sobre Monterrey –otro que está salado en las finales–: su afición, su directiva y jugadores como Chuy Corona, como el “Cata” Domínguez, como Aldrete, como Allison, como Cauteruccio; los primeros cuatro porque llevan muchos años sufriendo el calvario de no ser campeones, y en el caso de “Caute”, porque se está redimiendo con goles importantes luego de no meterle gol ni al arcoíris en sus primeras temporadas como celeste.

Cruz Azul es otro desde que cambiaron el chip con la llegada de Tomás Boy como técnico. Dejaron atrás la frialdad y el miedo, para pelear, morder y proponer. Los resultados no se dieron al momento, pero supieron que ese era el estilo que necesitaban, por eso fueron más protagonistas con la llegada del español Paco Jémez y luego con Pedro Caixinha, todos cortados con la misma tijera. Ricardo Peláez se incorporó para ajustar tuercas y pernos a una máquina que necesitaba de refuerzos bien pensados, entre los que sobresalen, a todas luces, Elías Hernández y “El Piojo” Alvarado. Cruz Azul es otro y ya dio un paso importante para demostrarlo. EC

Anuncios de interés en Los Ángeles

Más artículos de interes