Pepe Penales. Los Angeles | 11 de octubre de 2011

 

Luego de varias temporadas perdedoras, por fin los aficionados de los Leones de Detroit están celebrando. Con su reciente triunfo 24-13 sobre los Osos de Chicago en un partido de alarido de lunes por la noche los felinos ya están 5-0, el mejor inicio desde 1956, un año antes de que lograran su último campeonato de la NFL.

 

Están inspirados y no es para menos. Todos estaban acostumbrados a verlos sufrir año con año. Detroit Es uno de los cuatro equipos de la liga que nunca ha jugado un Súper Tazón. El camino todavía es largo, pero van por buen sendero.

 

La ofensiva encabezada por el mariscal de campo Matthew Stafford está acumulando puntos. Junto a Aaron Rogers, que con los Empacadores también está invicto, Stafford ha encajado dos pases de anotación por partido. Nada mal para un auténtico desconocido.

 

Sus aliados al ataque no le han quedado mal. El receptor abierto Calvin Johnson tiene manos seguras y una velocidad escalofriante; en tanto que el corredor estrella Jahvid Best es un guepardo pero con los músculos de un león.

 

La defensiva está haciendo su trabajo presionando a los mariscales rivales y conteniendo los avances por tierra de los enemigos.
Sin duda los de la ciudad motor están dando de qué hablar y se han convertido en una agradable sorpresa.

 

La ruidosa afición del Ford Field ya se merecía algo para celebrar a todo pulmón, esperando con ansia su clásico partido del Día de Acción de Gracias, donde los Leones son asiduos participantes. EC

Anuncios de interés en Los Ángeles
Compartir

Más artículos de interes