GMC ha aumentado el tamaño de uno de sus modelos estrella, un aparato que abruma por dentro y por fuera por su abanico interminable de funciones

Es difícil no dejarse seducir por el encanto de la tecnología. Y el Yukon Denali 2021, en su versión de alta gama, viene cargadito como un árbol de Navidad en esa categoría. Manejar una máquina de ese poder y envergadura es un ejercicio de integración con una propuesta cada vez más sofisticada a la hora de corregir el inevitable error humano, con tantas funciones en un solo modelo que abruma. Todo ello en un coche que ha corregido defectos del pasado y ha aumentado el espacio para pasajeros y carga. La sensación de lujo y grandeza es permanente.

Es evidente que no corren tiempos propicios para aparatos de semejante tamaño y poca eficiencia en términos de consumo —16 millas por galón, y gracias—, pero GM ha tratado de dar un paso más en uno de sus modelos emblemáticos antes de imbuirse definitivamente en el mercado de los vehículos eléctricos. La quinta generación del Yukon Denali es todo lo que se puede esperar de un vehículo de su precio —arranca en 66.000 dólares hasta los 77.000 de la versión que pudimos conducir— y más.

Cuenta con tres filas de asientos, un techo solar que cubre casi las tres filas del vehículo, un 66% más de espacio de carga en el maletero que la versión anterior y opciones de entretenimiento tanto delante como detrás. Es como tener un transporte de lujo al aeropuerto pero aparcado en el garaje de casa de forma permanente.

Los dos monitores de los asientos traseros, dos plazas independientes, son clave para entusiasmar al personal infantil que aborda el Yukon. Las pantallas táctiles son compatibles con iPads y otros electrónicos para consumir películas o escuchar música. Llama la atención también la facilidad con la que se puede allanar la parte trasera y bajar las dos filas de asientos, creando un espacio descomunal de 123 pies cúbicos. Cabe de todo, una diferencia notoria con respecto a modelos anteriores, 6,1 pulgadas más corto en general.

Todo ello envuelto en una mecánica que domina el motor de 6,2 litros en V-8, con 10 marchas automáticas y 420 caballos de potencia, lo que posibilita la respuesta suficiente en momentos comprometidos y una conducción poderosa en general, sin apenas ruido.

2021 GMC Yukon Denali

En términos de diseño interior, el Yukon Denali también pasa con nota. Funciones como el cuentamillas electrónico reflejado en el parabrisas y la pantalla táctil de 10 pulgadas lo hacen muy llamativo. Como todos los modelos GMC, viene de serie con el Apple Car Play para conectar el iPhone y tener contactos, Spotify y mensajes a mano. Además, los asientos delanteros son automáticos para ajustar al gusto del consumidor y el reposabrazos central también, lo que habilita aún más espacio para meter un bolso, comida, o lo que sea menester. El coche es enorme, se mire por donde se mire.

En general este Denali impresiona por su nivel de sofisticación y versatilidad.  No deja de ser un privilegio tenerlo en el garaje. Es práctico para familias, perfecto para viajes largos en carretera y una máquina precisa e inteligente. Puede que estén en vías de extinción, pero mientras ese día llegue, no cabe otra que disfrutarlos.

@pscarpe