• El padre toma las decisiones más importantes, tratando de llegar a una decisión correcta. Este es un asunto serio que muchas veces puede representar sacrificio de parte de alguno de los miembros de la familia. Si se trata de dejar alguna de sus preferencias, él lo hace por el bien de los suyos y de esta manera va forjando las primeras experiencias de los hijos.

• Su función protectora es innegable para la seguridad de la familia. Los padres que gustan de llevar a su familia a una caminata, a un paseo por la playa, a escalar un monte o alguna otra actividad ya sea fácil o complicada, sienten la felicidad de sus hijos cuando él los dirige, cuando les enseña en forma práctica cómo superar los obstáculos.

• La veracidad de su palabra es el inicio de la confianza de un niño. Con esto el padre pone un fundamento firme en sus acciones y es cuando los hijos saben que si lo dice papá, entonces es verdad.

• El padre tiene un equilibrio de su personalidad, sin dominar ni sobreproteger. Con ello influye en el desarrollo social de sus hijos y en su equilibrio emocional. La relación con sus hijos, especialmente adolescentes, se basa en la afectividad y en la negociación.

• Los hijos encuentran en su papá al hombre capaz de sacar lo positivo de cada una de las circunstancias por las que atraviesa la familia. Ellos sienten que él comparte sus alegrías y comprende sus fracasos.

• La interrelación del niño con el modelo paterno le permite descubrir el modelo de autoridad, expresado en el padre en forma de servicio, de ayuda, de seguridad en sí mismo, de saber intervenir de forma adecuada en situaciones conflictivas. El padre sabe disciplinar a los hijos, imponiéndoles consecuencias o premiándoles en el momento oportuno.

• La participación del padre en las actividades escolares de sus hijos mediante su presencia en la escuela y el control de su rendimiento, es motivo de orgullo para ellos. Su papá es su héroe y está para ellos en el hogar y fuera de él.

Podría seguir enumerando todas las cualidades que hacen que la figura paterna tenga un valor insustituible en cada familia, pero por ahora sólo deseo que cada uno de los padres reciba el cariño de su cónyuge y de sus hijos, y que sepa que su papel, su aporte a la vida familiar y a la educación de sus hijos es sublime y es una misión que Dios le ha encargado para que la realice con amor, entrega y sacrificio. ¡Felicidades papás!

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