El equipo brasileño pasó de ser un completo desconocido a ocupar los titulares en todo el mundo… gracias a una tragedia

El fútbol está de luto. La pena ocasionada por la muerte de 19 futbolistas del equipo Chapecoense se siente más allá de las fronteras porque, a fin de cuentas, el fútbol es una comunidad con una sola esencia.

El equipo brasileño era un completo desconocido hasta antes del accidente en el que perdió la vida la mayor parte del plantel. El Chape iba camino a disputar el juego de ida de la final de la Copa Sudamericana, hermana menor de la Libertadores, pero las planas se las llevaba el rival, un histórico como el Atlético Nacional que tenía todo para parar el atrevimiento de un equipo que apenas hace dos años ascendió a la serie A del campeonato brasileño.

Pero el destino del Chapecoense se gestó desde antes, desde que comenzó a subir peldaños a base de triunfos pasando de lo que sería la cuarta división hasta el máximo circuito en un tiempo récord. Incluso el año pasado se coló a los cuartos de final de la Sudamericana, torneo que repitió este año llegando más lejos, a la antesala del título. Pero su ascenso no tuvo límites. El cielo era su siguiente parada.

ilustracion-del-chapeEl accidente aéreo en tierras colombianas trajo a la memoria recuerdos de tragedias similares que enlutaron al fútbol, como el de 1949 en el que fallecieron todos los integrantes del equipo Torino, de Italia; o cuando a finales de los 60 se accidentó el avión en el que viajaba el equipo boliviano The Strongest; El Club Alianza Lima, de Perú y la selección de Zambia son de los casos más recientes.

En todos estos accidentes no hubo sobrevivientes, pero en la tragedia del Chapecoense hubo milagros: cinco personas salieron con vida del desastre, entre ellos tres futbolistas sin contar con los 8 que no iban en el avión por diferentes razones.

El campeonato es para ellos, para un equipo pequeño y modesto que soñó en grande y que logró poner en el mapa a una región olvidada que llora por sus héroes caídos. De ahora en adelante el Chapecoense no será un desconocido, su nombre ya quedó escrito con letras de oro en la historia del fútbol. EC 

Más artículos de interes