El evento que año tras año congrega a decenas de miles de personas en el Empire Polo Club de Indio vendió, tras la salida a la luz de su cartel, las últimas localidades disponibles

La presencia de OutKast, Muse y Arcade Fire como cabezas de cartel en el tan esperado Festival de Coachella desató la locura e hizo que se colgara el letrero de “todo vendido” en menos de 3 horas. Algo sorprendente si se tiene en cuenta que estamos hablando de entradas por valor de casi 400 dólares y que, desde hace tres años, el festival se duplica por dos fines de semana.

Especialmente emocionante para los fans es la actuación de OutKast, pareja para la que Coachella supone el volver a subirse juntos a los escenarios tras su separación hace ya 7 años, tiempo en el que, no obstante, han seguido ligados a la música, ya que mientras que Big Boi decidió lanzar su carrera en solitario, Andre 3000 ha hecho esporádicas apariciones con otros artistas, como Drake o Beyoncé.

Pero no solo los amantes del hip hop tienen motivos para estar contentos. Actuaciones como las de Disclosure, Calvin Harris o Duck Sauce, la culpable de que hace ya tres años todos tarareáramos su pegadiza “Barbra Streisand”, hacen que sea un buen puñado de amantes de la música dance y house los que impacientemente esperan la llegada del 11 de abril.

Nuevas generaciones de cantantes también se dan cita en el multimillonario festival –declarado el más rentable de los Estados Unidos– como los casos de Lorde o Lana Del Rey o híbridos como Beck y Pharrell Williams, artistas caracterizados por la cantidad de estilos musicales que mezclan en sus álbumes.

Un festival en el que, aunque no lo parezca, no hay sitio para todos. Y es que no se puede encontrar a ningún artista latino entre las figuras del cartel, algo que resulta chocante debido a la gran cantidad de hispanos residentes en el Inland Empire. EC

 

Anuncios de interés en Los Ángeles
Compartir

Más artículos de interes