Conozca algunos aspectos que tanto compradores como vendedores de casa muchas veces ignoran durante una transacción

El proceso de comprar o vender una casa es arduo y a veces demasiado complicado. No es como comprar unos zapatos o una televisión; se deben cubrir aspectos legales, negociaciones y llenado de papeles de ambas partes que deben ser atendidas por uno o más agentes de bienes raíces que conozcan los procedimientos para llevar a cabo la transacción.

Con todos esos trámites, a veces es difícil que el comprador o el vendedor se enteren de todo lo que pasa mientras se cierra el escrow, como esta lista de cinco cosas que un agente de bienes raíces rara vez le dirán a un cliente (cortesía de Trulia):

1. Mi comisión es negociable. Muchas personas creen que la comisión de bienes raíces es siempre del 6% y que se divide a partes iguales entre el agente del comprador y el del vendedor. Aunque casi siempre se maneja de esta forma, hay leyes que prohíben fijar una comisión. Cada agente establece su comisión de forma independiente, y el vendedor puede decidir negociar ese porcentaje antes de firmar cualquier contrato. Los compradores no necesitan preocuparse por esta cifra, ya que ellos no son los que pagan a los agentes inmobiliarios.

2. Su casa es un desastre. Hay muchos vendedores que no se preocupen por cómo lucen sus casas, pero los potenciales compradores no piensan lo mismo, y si se topan con una habitación sucia y desarreglada pueden irse sin ver el resto de la propiedad. Por asuntos de apariencia, muchos agentes optan por ellos mismos hacer labores de limpieza de forma sutil y regresar las cosas como estaban después de haber mostrado la casa, para no herir susceptibilidades.

3. No tengo todo el control. Con el fin de que un propietario lo elija para vender su casa, un agente de bienes raíces podría decirle que puede cerrar la venta en poco tiempo; pero la realidad es que no puede predecir con certeza el tiempo que durará la transacción, esto por lo general está fuera de su control. El vendedor puede preguntar el promedio de tiempo que tarda el agente en cerrar sus ventas y compararlo con el de otros agentes.

4. El refrigerador no tiene importancia. Muchas veces el proceso de compra y venta se convierte en un estira y afloja en el que cada parte quiere ser el ganador, por eso algo tan insignificante como un refrigerador usado puede ser causa de muchos problemas. Lo mejor es especificar en el contrato si el refrigerador se queda o se va. Si cambia de parecer, asegúrese de hacer el cambio por escrito. Se han dado casos de demandas por esta falla tan pequeña, pero importante.

5. No puede pagar esta casa. Un agente de bienes raíces no pueden cerrar un trato si el comprador no está preparado financieramente. Recuerde, no es responsabilidad del agente establecer sus limitaciones de presupuesto. Lo más apropiado es que el comprador mantenga un buen crédito, ahorre para los gastos de cierre y busque una propiedad que en realidad pueda pagar. EC 

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