La publicidad cumple con propósitos muy importantes: promueve la competencia entre los que ofrecen productos y servicios, y pone a éstos en contacto con los consumidores a través de mensajes (anuncios) de distinta índole.

Los medios de comunicación sirven para promover estos mensajes e intentan, en la medida de sus posibilidades, no promocionar artículos o servicios que a sabiendas puedan tratarse de una estafa que afecte sus intereses o los del consumidor.

No obstante, hay ocasiones en que algún anunciante sin escrúpulos utiliza estos medios para cometer fraude o para engañar a la gente con promesas incumplidas o engañosas que en un principio son casi imposibles de detectar.

A continuación le presentamos algunos consejos básicos para reducir el riesgo de ser víctima de una estafa:

Infórmese. Si en un anuncio ve una oferta que le interese, llame al número que allí aparece y pida que le expliquen claramente si la oferta es real y cuáles son las posibles restricciones.

Fíjese en la letra pequeña. Por lo general, los productos o servicios que se anuncian a un precio especial van acompañados de una pequeña cláusula que indica ciertas limitaciones. A veces, esta finísima impresión suele colocarse en un lugar del anuncio difícil de ubicar.

Pida referencias. No se conforme con las referencias que le dé el propio anunciante. Si usted sabe de familiares o conocidos que hayan usado sus productos o servicios, llámelos y pregúnteles sobre los resultados que obtuvieron.

Alerta con los anticipos. La mayoría de negocios cobra cuando el trabajo o servicio se haya realizado, pero hay otros que le solicitan un depósito para poder iniciar un proceso. Un ejemplo son los negocios que anuncian banquetes para fiestas de quinceañeras. Regularmente su forma de operar consiste en apartar fechas a futuro para la celebración, la cual agendan y aseguran mediante un convenio o contrato y el depósito de una cantidad inicial. Para estar más seguro, cerciórese de que se trata de una compañía seria que ha estado haciendo este tipo de servicios por un tiempo razonable, y no olvide seguir las recomendaciones antes mencionadas y guardar todos los documentos que se generen durante la transacción.

Verifique licencias. Esto aplica a proveedores de salud, contadores, preparadores de impuestos, talleres mecánicos, contratistas y más. Para verificar la licencia de un profesional comuníquese con el Departamento de Asuntos del Consumidor de California al 1-800-952-5210 ó visite www.dca.ca.gov

Obtenga una garantía por escrito. Si el producto o servicio que adquiere deja de funcionar o no cumple con lo prometido, la garantía le servirá para reclamar el reemplazo del producto o posiblemente la devolución de su dinero.

Cuidado con las firmas. Cuando haya un contrato de por medio para obtener un bien o servicio, evite poner su firma en documentos que no entienda claramente, que estén incompletos o sin llenar. Si le prometen cosas adicionales, insista en que lo incluyan en el contrato.

Guarde copia de todo. Esto incluye contratos, recibos, cheques cancelados, garantías, manuales, etc. En caso de un reclamo usted contará con pruebas de la transacción.

Dónde presentar una queja
En caso de engaño o fraude y si no obtiene resultados satisfactorios con el anunciante, puede someter un reclamo en las siguientes instituciones:

• Department of Consumer Affairs: Someta una queja por internet a www.dca.ca.gov o llame al 1-800.952.5210 para que le envíen un formulario por correo

• California Attorney General’s Office: www.ag.ca.gov

• Better Business Bureau. Visite www.bbb.org, o busque en el directorio su oficina local.

• Tribunal de reclamos menores. Puede llevar su caso a la corte si todos los intentos para resolver el problema han fallado. Busque más información en www.dca.ca.gov o llame al 1-800.952.5210.

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