Termostato trabado. Si se trabó estando en posición cerrada, estará bloqueando la circulación del refrigerante. Si la banda de impulso de agua no resbala y el motor se sobrecalienta sin que el radiador se caliente, lo más probable es que el termostato no sirva. En ese caso, debe reemplazarlo. Cuando lo haya hecho, haga funcionar el motor para comprobar que no hay más sobrecalentamiento.

Bomba de agua defectuosa. Una inspección del cojinete de la bomba de agua se puede hacer si está sujeto un ventilador mecánico a la polea de la bomba de agua. Quite la banda impulsora, tome las aspas del ventilador e intente hacerlas girar. Cualquier movimiento o alguna sensación áspera o de raspadura conforme gira el ventilador, indicará cojinetes defectuosos en la bomba de agua. Una causa común de falla de los cojinetes es una banda impulsora demasiado tirante. Hay que apretar la banda correctamente. Si existe un cojinete o sello defectuoso, debe reemplazar la bomba de agua.

Banda impulsora floja o desgastada. Una banda de la bomba de agua que se desliza no puede hacer girar la bomba de agua lo suficientemente aprisa para una circulación normal de refrigerante. Inspeccione, ajuste o cambie la banda impulsora.

Ebullición posterior. Cuando el motor se apaga luego de un largo recorrido, la acumulación de calor en el motor puede provocar que el refrigerante hierva.

Refrigerante congelado. La cámara de combustión calienta primero el refrigerante a su alrededor. Sin embargo, el refrigerante congelado no puede circular apropiadamente, por lo que hierve. La congelación del refrigerante puede agrietar la cabeza y el bloque, lo que provocaría la ruptura del radiador.
El motor se puede sobrecalentar por razones no relacionadas con el sistema de enfriamiento. Algunas causas probables podrían ser el funcionamiento del auto a elevada altitud, bajo nivel de aceite, sobrecarga del motor, operación en climas cálidos, tiempo de encendido incorrecto, y largos periodos de marcha a baja velocidad o en marcha en vacío.

Para tomar en cuenta: Cuando el termostato se traba cerrado, la temperatura del refrigerante continua subiendo hasta alcanzar el punto de ebullición y empieza a convertirse en vapor. Esto provoca que la presión del sistema de enfriamiento se eleve más aprisa de lo que puede aliviar el tapón de presión. Cuando esta presión es excesiva puede romper o volar una manguera del radiador o aflojar un sello del depósito del mismo. Si esto llegara a pasar y la junta de la cabeza no se ha quemado, solamente reemplace el termostato.

Para comentarios: [email protected] ó 1-800-242-2527.

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