La Selección Mexicana debutó en la Copa América con un triunfo cardiaco y trepidante que se definió en los últimos minutos

El Estadio de la Universidad de Phoenix era un hervidero de gente, una inmensa mayoría de mexicanos que apoyaron en todo momento al Tri, mientras en la cancha 22 guerreros aguantaban las inclemencias del clima, que afuera del inmueble registraba 112 grados F.

Todo empezó mal para los uruguayos. En la grabación de los himnos los encargados de hacerlos sonar se equivocaron y pusieron el de Chile. Mal presagio. En la cancha los de Osorio comenzaron a mover sus fichas y a dominar las acciones mientras los charrúas trataban de resolver su propio acertijo de imprecisiones. Eso lo pagó caro porque apenas al minuto 4 el defensa Álvaro Pereira anotó en su propio marco al intentar evitar un remate de Héctor Herrera.

Uruguay estaba desconcentrado y el Tri aprovechó para darle un paseo en la primera etapa con toques de balón, con cambios de posición de Aquino y el “Tecatito” Corona en los costados, con un Andrés Guardado incisivo y con un Rafa Márquez dirigiendo la orquesta desde abajo; sin embargo México no pudo o no quiso ampliar la ventaja. Después del descanso los mexicanos perdieron intensidad y comenzaron a cometer errores. Talavera estaba dubitativo en sus salidas, Herrera era lentísimo en el control y la entrega del esférico, y el “Chicharito” Hernández se apagaba poco a poco al tener que luchar en solitario.

Los celestes sacaron la garra y con un hombre menos empujaron al rival hacia su propio terreno. México se asustó y reculó temeroso. Perdía más balones que nunca. Uruguay aprovechó también el balón parado para llegar más cerca del área hasta que Godín vacunó ante una marca débil y sin convicción de la defensa azteca.

Pasaron varios minutos de sufrimiento para los mexicanos que veían impávidos, en la cancha y en las tribunas, cómo Arévalo, Sánchez, Cavani y Godín se hacían gigantes mientras ellos se hacían cada vez más pequeños. Pero de un momento a otro los aztecas recobraron la cordura, la capacidad y el poder del contragolpe para revertir las acciones y llevar peligro al otro lado del terreno. Y apareció Rafa Márquez con 37 años de colmillo para fusilar con un espectacular remate a Muslera y poner a los blancos otra vez al frente en la pizarra, esto al minuto 85 de tiempo corrido.

El triunfo estaba asegurado. Uruguay intentó la hombrada pero el Tri controló cualquier envestida y selló el cotejo con otro tanto, esta vez un remate solo en el área del “Zorrillo” Herrera luego de una gran habilitación del recién ingresado Raúl Jiménez.

México volvió a encontrarse con sus viejos fantasmas, pero esta vez supo sobreponerse para obtener una victoria que los coloca en el primer lugar de su grupo. EC 

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