California, Tennessee y Florida, los estados donde se vendieron los billetes ganadores de los 1.500 millones de dólares de bote acumulado

Poco antes de la 8 de la noche aún había colas en las gasolineras de Los Angeles para comprar un billete de lotería que les diera a esos soñadores la opción de participar en el bote acumulado más alto de la historia de Estados Unidos —y del resto del mundo, por extensión. Las vallas publicitarias, además, tuvieron que hacer la rectificación pertinente para encajar el “1.5 billones” del sistema numérico que equivalen a los más de 1.500 millones de dólares del sueño colectivo.

Unos minutos después, comenzaron a saltar las alertas con los números ganadores del Powerball, el juego en el que participan 44 estados, más Washington D.C.: 4,8,27,34,19 con el 10 como complementario. Hoy se ha sabido que la mayor fortuna jamás repartida a través de un sistema de lotería ha caído en tres localidades distintas, una de ellas en Chino Hills, al este de Los Angeles.

Las otras dos ciudades agraciadas han sido Munford, Tennessee, y Melbourne Beach, en Florida, sin que todavía se hayan presentado los ganadores a reclamar sus multimillonarios premios. De momento, y a falta de saber la opción por la que se decantarán los afortunados —si un desembolso directo o varios pagos anuales—, cada billete con los seis números correctos vale 528,8 millones de dólares, antes de impuestos.

Donde ya han empezado a celebrar es en el “7 Eleven” de la localidad californiana de Chino Hills donde se vendió uno de los tres billetes ganadores. Celebran no solo por la sensación de haber repartido tanto dinero, sino porque la administración de lotería les otorgará un premio de un millón de dólares a los dueños del establecimiento.

También se sabe que la locura por participar en este bote histórico significó un ritmo de gasto de 1,3 millones de dólares por minuto, de acuerdo a fuentes oficiales, una locura que durante semanas ha permitido que se acumulara semejante fortuna.

Pese al malgasto que significa para el 99,9 por ciento de los participantes, el dinero de impuestos que se queda el gobierno irá destinado, en una parte significativa, a los colegios públicos, mientras que el 10 por ciento se lo quedarán los establecimientos de todo el país. Con las probabilidades de ganar el premio gordo en 1 contra 292 millones, no es de extrañar que en breve se vuelva a acumular otro bote sonado. EC

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