De su chorro de voz, poco queda. Y de su afán por comerse el mundo con arrogancia, vitalidad y una belleza caoba deslumbrante, menos todavía. El intento de revivir su estrella se ha ahogado entre frustraciones y toneladas de drogas, con una multitud de voces de la industria musical que no dudan en señalar que está tan acabada que ocultarlo es como disimular el vertido de petróleo en el Golfo de México.

De acuerdo a una investigación del National Enquirer, la cantante de Nueva Jersey, que en la década de los 80 fue la artista más vendedora en todo el mundo, ordenó a su proveedor de droga particular que le consiguiera cocaína en grandes cantidades, 6.300 dólares para ser exactos durante una gira reciente por Europa.

Esa cantidad es más o menos la media que viene a consumir Houston por semana, según la publicación, que dice además que en total la intérprete de “I’m every woman” se gasta unos 300.000 dólares al año.

Dicen los que la siguen de cerca que su estado físico es lamentable, y que si sigue así, pronto estará en todas las secciones de obituarios. “Con la cantidad de drogas que está comprando y consumiendo, no podrá seguir viva durante mucho tiempo”, aseguró al Enquirer una fuente que prefirió mantenerse en el anonimato.

Su certeza coincide con anteriores reportes en torno a la cantante, que ya hace unos meses la daban por muerta por su abuso constante de drogas. Esos rumores aumentaron con la cancelación de uno de sus conciertos en Australia debido a una presunta gripe, aunque otras voces volvieron a achacarlo a las drogas y a su debilidad física.

Después, cientos de nostálgicos que pagaron una jugosa cantidad por verla sobre el escenario en Brisbane, confirmaron el mal momento de la diva del soul, que tuvo que tomarse un descanso después de dos canciones, pese a que era el primer concierto de su gira de su regreso a los escenarios después de años de ausencia y silencio.

“No podría entretener ni a una rata muerta”, dijo a un medio de prensa francés uno de los asistentes al bochorno de la actriz. “Su descarrilamiento fue total”.

Después volvió a dar el cante en Inglaterra, donde los medios británicos la hicieron trizas. Ya es obvio que queda poco de la cantante que llegó a vender 140 millones de discos en todo el mundo y que logró arrasar con su primera aparición en largometraje, “El Guardaespaldas”, el que protagonizó junto a Kevin Costner y que aún hoy es la banda sonora más vendida de la historia. Sólo en taquilla alcanzó los 400 millones de dólares de aquella época, allá por 1992.

Después de aquello, el ocaso fue lento pero constante, con más titulares sobre su tormentoso matrimonio con el cantante de R&B Booby Brown, que sobre sus logros sobre los escenarios. Se empezó a filtrar su consumo masivo de toda clase de drogas y la violencia doméstica en su mansión de Los Angeles.

De la droga y de su marido habló con la otra diva, la televisiva, su amiga Oprah Winfrey. Allí, Houston admitió sus problemas maritales y sus muchas adicciones. “Llegó un momento en que mezclábamos marihuana con una roca de cocaína”, dijo. “Estaba muy débil en esa época”, además de admitir el carácter violento de Brown.

Pese a los momentos degradantes, Houston dice que está bien anímicamente, que su interés en la vida es la música y su hija, Bobbi Kristina, quien la animó finalmente a separarse de su padre. “En parte fue internet y el ordenador… me dijo que había visto a Bobby con otras mujeres y me pidió que me divorciara”.

Pero muchos no creen en la cara amable que presentó ante el mundo en el programa de Oprah y andan pendiente de su eterna relación con la droga, una que empezó justo en su momento álgido, coincidiendo con aquel legendario “I will always love you” y “El Guardaespaldas”, y que a la postre parece la causa verdadera de su estrepitoso hundimiento.

Para más temas de interés visite: www.articulos.elclasificado.com

Anuncios de interés en Los Ángeles
SHARE

Más artículos de interes