María sabía que el peso de su hija, Eva, era más alto de lo recomendado,  pero se sorprendió cuando la pediatra de Eva le dijo que su hija tenía el peso muy sobrepasado.  La pediatra diagnostico a Eva con “obesidad”.

Cuando Eva era más pequeña, María consideraba el peso de su hija como algo bonito y curioso.  Ahora que Eva tiene trece años, a María le preocupa que el sobrepeso le provoque problemas de salud en el futuro a su hija.  La mayoría de los miembros de familia de María tienen problemas de sobrepeso.

No fue hasta que la pediatra de Eva le pidió a María que asistiera a una clase de nutrición y ejercicio, que María realizo que sus alimentos desencadenantes estaban afectando a sus hijos.  Cuando María era una niña, se metía en problemas por no acabarse toda la comida en su plato, aun cuando ella ya estaba llena.

Después de un tiempo, ella ya no se daba cuenta de cuando estaba llena, solo se aseguraba que se acabara toda la comida.  Durante la clase, María realizo que también ella hacía que sus hijos se acabaran toda la comida envés de motivarlos a escuchar su propio cuerpo.

Ella había establecido normas nutricionales que no eran saludables para su familia; tal como tomar sodas, comer comida rápida varias veces durante la semana, y comer a horas diferentes enfrente de la televisión envés de comer todos juntos.  María aprendió que ella podía empezar hacer cambios menores que podrían afectar positivamente la salud de su familia.

Inspirada por Eva, María decidió hacer los cambios necesarios.  Ella estaba lista para tener más energía y emocionada por perder peso.

De acuerdo con el Centro para Control y Prevención de Enfermedades, uno de cada cinco niños en los Estados Unidos tiene sobrepeso o son obesos, y este número sigue en aumento.  Los niños tienen menos problemas relacionados con el peso y médicos que los adultos.

Sin embargo, los niños que sufren de sobrepeso tienen el riesgo de sufrir sobrepeso en la adolescencia y la vida adulta, poniéndolos en riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como enfermedades del corazón y diabetes en el futuro. También son más propensos a desarrollar el estrés, depresión y baja autoestima.

La mejor persona para determinar si su hijo/a tiene sobrepeso, es su médico.  Para determinar si su hijo/a tiene sobrepeso, el médico medirá el peso y altura de su hijo/a y calculara su Indicé de Masa Corporal (IMC).  El médico entonces comparara este resultado con los valores estándares, teniendo en cuenta la edad  y patrones de crecimiento de su hijo/a.

Aparte de cambiar los hábitos de comer de su familia, María también trabajara en incrementar la actividad física en su hogar.  Algunas maneras en que ella está trabajando en esto son:

  • Siendo el ejemplo a seguir y jugar con sus hijos. Si su hijo/a ve que usted está haciendo ejercicio y se está divirtiendo, son más propensos a ser activos también.
  • Planeando actividades familiares que proveen ejercicio para todos, como usar la bicicleta, bailar o ir a la playa.
  • Ser sensible a las necesidades de Eva. Niños con sobrepeso pueden sentirse inconfortables en participar en ciertas actividades.  Es importante  ayudar a su hijo/a a encontrar  una forma de ejercicio que es agradable para ellos.
  • Haciendo un esfuerzo para reducir la cantidad de tiempo que su familia pasa frente a una pantalla- que incluye ver la televisión, usar una computadora, iPad o teléfono inteligente.

Si a usted le preocupa el peso de hijo/a, usted tiene acceso a servicios médicos a un bajo costo o gratis en su clínica comunitaria local, como Westside Family Health Center, en el 1711 Ocean Park Boulevard en Santa Monica.

Si gusta hacer una cita para un asunto no urgente de servicios de la salud primarios, llame a Westside Family Health Center al 310-450-2191.

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