Una investigación señala que dormir bien y hacer ejercicio regularmente podrían ayudar a evitar los ataques cerebrales

Un estudio reciente reveló que el insomnio puede aumentar de forma significativa el riesgo de sufrir ataques cerebrales, por eso no sorprende que una de las medidas para reducir ese riesgo sea simplemente dormir bien.

Dormir de siete a ocho horas cada noche y ejercitarse de 30 a 60 minutos, de tres a seis veces por semana, son comportamientos sanos que pueden reducir en gran medida el riesgo de que los adultos sufran ataques cerebrales, esto de acuerdo con una investigación presentada en la Conferencia Internacional 2016 de la American Stroke Association sobre los Ataques Cerebrales.

Los investigadores utilizaron un análisis computarizado de salud, estilo de vida, demografía y otros factores en 288,888 adultos (77 por ciento caucásicos; casi la mitad de mínimo 45 años de edad) que participaron en un estudio de 2004 a 2013. El análisis examinó cómo las duraciones de sueño largas, promedio y cortas, y la actividad física, como caminar, nadar, andar en bicicleta, hacer jardinería y más, impactan el riesgo de sufrir ataques cerebrales.

Otros descubrimientos

Quienes dormían un promedio aceptable: aquéllos que dormían siete u ocho horas por noche eran 25 por ciento menos propensos a haber sufrido un ataque cerebral.

Quienes dormían mucho: aquéllos que dormían más de ocho horas por noche eran 146 por ciento más propensos a haber sufrido un ataque cerebral.

Quienes dormían poco: aquéllos que dormían menos de siete horas por noche eran 22 por ciento más propensos a reportar haber sufrido un ataque cerebral. EC 

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