Los accidentes de auto por manejar bajo la influencia de medicamentos controlados se han duplicado en la última década

La noticia del arresto del famoso golfista Tiger Woods le dio la vuelta al mundo. Oficiales de policía lo encontraron dormido sobre el volante de su auto con el motor en marcha. Parecía completamente drogado, pero según las pruebas de aliento y de orina que se le practicaron, no había indicios de alcohol o una droga ilegal, sino que fue a causa de una combinación de medicamentos controlados que debía tomar por las cirugías de espalda a las que se había sometido en el pasado, la más reciente hace unas semanas, así lo manifestó el propio Woods en una declaración posterior a su arresto.

El problema del abuso de drogas controladas es algo que se ha incrementado en los últimos años. Los casos de sobredosis en las salas de emergencia han puesto en alerta a las autoridades de salud, y cuando esto se combina con ponerse tras el volante de un vehículo las consecuencias pueden ser todavía peores. De acuerdo a la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA, por sus siglas en inglés), los accidentes de auto causados por conductores intoxicados por abuso de medicamentos controlados se han duplicado en la última década.

El asunto es más serio de lo que pudiera parecer, porque un conductor que acaba de tomarse unas pastillas contra el dolor o para controlar algo tan común como una alergia, podría considerar que no hay peligro en manejar un vehículo, siendo que muchos de estos medicamentos tienen advertencias de que no deberían hacerlo. A propósito, los medicamentos con receta más utilizados incluyen opioides, depresores y estimulantes.

Además, conducir bajo estas condiciones le podría costar al conductor recibir un DUI (Driving Under de Influence) o un DWI (Driving While Intoxicated), ambos considerados un delito en todos los estados. Como resultado, la licencia del conductor podría ser suspendida o revocada, teniendo que pagar las multas correspondientes además de completar algún programa de rehabilitación antes de volver a manejar un vehículo, eso sin contar con la posibilidad de poner en riesgo su propia vida y la de los demás.

Consejos de la FDA sobre el uso seguro de las medicinas con receta:

1. Siempre siga cuidadosamente las instrucciones de los medicamentos recetados.

2. No aumente ni disminuya las dosis de las medicinas sin hablar primero con su médico.

3. Nunca tome usted mismo la decisión de dejar de tomar sus medicamentos.

4. No triture ni rompa las píldoras (especialmente si se indica que su acción medicinal actúa después de cierto tiempo de haberse ingerido).

5. Infórmese acerca de los efectos del medicamento si conduce o realiza otras tareas.

6. Lea sobre las posibles consecuencias de combinar una medicina recetada con alcohol u otros medicamentos recetados y de venta sin receta.

7. Hable con su médico sobre si en algún momento ha tenido problemas con el abuso de drogas o medicamentos.

8. Nunca permita que otras personas usen sus medicamentos recetados y usted no tome los de otras personas. EC

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