La obesidad es una condición que ataca fuertemente a los latinos en Estados Unidos, por eso es urgente realizar cambios en el estilo de vida

Los latinos están en segundo lugar en lo que a obesidad se refiere, esto según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). “La obesidad debe ser una preocupación para la comunidad latina ya que aumenta en gran medida el riesgo de otros problemas de salud que incluyen la cardiopatía coronaria, presión arterial alta, derrame cerebral, diabetes tipo 2 y ciertos tipos de cáncer”, expresó Silvia Delgado, dietista registrada de Kaiser Permanente.

“Cuando los latinos se van adaptando a la cultura de los Estados Unidos, con frecuencia observamos un cambio en las conductas alimenticias, como lo es cocinar menos comidas en casa, comer porciones más grandes y elegir comidas preparadas que con frecuencia contienen grandes cantidades de sodio, grasa y azúcar”, indicó Silva en una nota de PR Newswire, quien aconseja estas cuatro recomendaciones para cambiar su estilo de vida y combatir la obesidad:

1. Prestar atención a las calorías: La cantidad que debe comer depende de su edad, nivel de actividad y de si usted está tratando de disminuir, mantener o aumentar su peso. Las investigaciones demuestran que el registro diario de lo que usted come y la cantidad de actividad física que hace es una de las claves para controlar su peso.

2. Servir un plato saludable: Intente la regla del “plato saludable”: Llene 1/2 plato con verduras, 1/4 con proteínas magras y el otro 1/4 con granos enteros o verduras con almidón.

3. Ponerse en movimiento: Estar activo lo ayuda a estar más sano y más fuerte, y a sentirse lo mejor posible, a todas las edades. Hacer 30 minutos de ejercicio moderado al menos 5 días por semana le ayuda a disminuir el riesgo de padecer una enfermedad grave.

4. Dormir bien: Cuanto menos duerma, tendrá más probabilidades de tener sobrepeso o ser obeso, desarrollar diabetes y preferir alimentos con alto contenido en calorías y carbohidratos. La falta de sueño hace perder los ritmos naturales de las hormonas del hambre que pueden aumentar el apetito y contribuir a comer en exceso. Intente dormir al menos 7 horas en la noche. EC

Compartir

Más artículos de interes