No se mortifique por la cantidad de dulces que sus hijos tendran al alcance en unos días.

Con estos consejos usted puede asegurar que a partir de este día de brujas su familia festeje de manera saludable.

  1. Considere comprar golosinas a su gusto. Si no le convence del todo salir, usted mismo puede hacer bolsitas con opciones saludables para los niños de la casa.

2. Hable con sus niños. Asegúrese de que los niños completen sus tareas escolares o quehaceres del hogar, antes de salir a pedir dulces.

3. A cenar primero. Sirva a los niños una cena nutritiva antes de que salgan a pedir dulces. Eso reducirá su apetito por las golosinas. Coditos de trigo integral con queso, elaborados con leche de bajo contenido graso, acompañados con verduras, es una buena opción. No se olvide de servir un vaso de leche baja en grasa con la comida. El consumo de leche fortalece los dientes, previene las caries y aumenta los niveles de calcio, vitamina D y potasio.

4. Alternativas saludables y otras no comestibles. Considere repartir artículos escolares como lápices o gomas de borrar que son muy útiles. Otros artículos, como juguetes pequeños y calcomanías, les gustan mucho a los niños.

5. El ejercicio físico ayuda. Asegúrese de que sus hijos hagan actividades físicas para quemar el exceso de grasas y azúcares. Salir de puerta en puerta puede ser una manera divertida de incorporar las caminatas y los ejercicios. Planifique dar vueltas extras alrededor del vecindario, así sus hijos se cansarán más y al regresar estarán listos para ir a dormir.

6. Agregue un vaso de leche. Sirva leche con sabor a chocolate al regresar de pedir dulces. Es más nutritiva que las golosinas y su sabor a chocolate satisface el antojo de los niños. También, un vaso de leche tibia antes de ir a la cama los ayudará a dormir mejor.

7. Establezca límites. Dígale a su hijo cuántos dulces puede comer ese día, y mientras va de puerta en puerta por el vecindario. Permita que elija lo que quiera, pero dígale que sólo podrá comer una determinada cantidad.

8. Programa de intercambio. Ofrézcales a sus hijos cambiar sus dulces por un juguete que ellos deseen. Algunas escuelas, centros médicos y oficinas de dentistas tienen programas similares.

9. Ojos que no ven, estómago que no siente. Lleve los dulces al trabajo o tírelos. Los niños no comerán lo que no ven.

10. Sea usted el ejemplo. Los padres tampoco deberían comer muchos dulces durante Halloween. Es importante que se transformen en modelos de vida para sus hijos. Además, su salud también podría verse afectada por un alto consumo de golosinas.

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