Si no sabe a quién tiene que llamar si muere una mascota, o cuánto cuesta un funeral o si puede enterrarla en el jardín de la casa, aquí van algunas pistas

Para la mayoría de las personas una mascota es también parte de la familia. Claro que por mascotas se incluyen varios tipos de animales, como tortugas, boas, pájaros, ratones y otras tantas especies. Pero en esta ocasión nos vamos a enfocar en las dos más comunes: perros y gatos.

Es una nota triste, pero necesaria. Se trata de lo que uno tiene que hacer en caso de que la mascota de la casa pasa a mejor vida, específicamente dentro del hogar. La gente rara vez piensa en esta situación y cuando ocurre, no sabe a quién acudir o lo que tiene que hacer con el cuerpo del finado compañero.

Lo primero es tomarse un tiempo para llorar y asimilar la pérdida. El apoyo de la familia y amigos no está de más; la compañía también sirve por si el dueño de la mascota no se siente capaz de acercarse o mover el cuerpo del animalito. Y si la ayuda de los profesionales no llega de inmediato (puede llegar hasta el día siguiente), alguien tiene que encargarse del asunto y hacer lo siguiente: usar guantes, envolver el cuerpo con una manta o una sábana y colocarlo en un lugar fresco.

¿Cremación o entierro?

La primera opción es comunicarse con el veterinario de la mascota. Ellos por lo general tienen contacto con agencias que se harán cargo de todo. Algunos pueden incluso pasar a recoger el cuerpo del perro o del gato en cuestión, mientras que otros le pedirán que usted mismo lo lleve a sus instalaciones.

La oficina del veterinario puede enviar el cuerpo a una agencia de cremaciones; entonces usted decidirá si quiere que se deshagan de las cenizas o si desea que se las regresen en una urna. La primera opción es la más barata. Este servicio tiene un costo de entre 100 y 350 dólares dependiendo del tamaño del animalito, eso sin contar con otros costos adicionales, como la propia urna o una placa conmemorativa.

Otra opción es acudir directamente a una agencia de cremaciones para mascotas. Estos lugares casi siempre responden de inmediato y se encargan de todos los trámites, incluyendo la recogida del difuntito.

Si lo que quiere es darle cristiana sepultura a su canino o felino amigo, entonces puede buscar los servicios de un cementerio local para mascotas; aunque también puede enterrarlo en el jardín trasero de su casa (si tiene casa, por supuesto, y si las leyes locales lo permiten); solo asegúrese de cavar un hoyo de al menos 3 pies de profundidad en un lugar donde sea difícil que alguien pueda volver a cavar, envolver bien el cuerpo o, para que todo sea más conveniente, puede comprar un ataúd especial para estos casos.

Una opción más para los que viven en Los Ángeles es llevar el cuerpo de la mascota a uno de los refugios del LA Animal Services, aunque no son ellos los que recogen al animal, sino personal del Departamento de Salubridad de la Ciudad de Los Ángeles. No le cobran ni un centavo, pero usted no recibirá ni cenizas ni funeral, ni nada; solo se deshacen del cadáver. Los puede contactar al 1-800-773-2489, de lunes a sábado. EC 

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