El gobernador Jerry Brown pone en marcha un paquete de medidas para paliar una sequía que lleva dos años azotando una de las regiones más fértiles de EEUU

El asunto de la sequía en California va en serio. Por primera vez en la historia del estado, un gobernador se ha visto forzado a aplicar restricciones de agua para paliar la grave situación que se vive en todo el territorio desde hace más de dos años. Así lo anunció hoy el demócrata Jerry Brown desde un punto sin nieve en Sierra Nevada, una montaña que suele estar cubierta de blanco a estas alturas del año.

Ahora es evidente que las lluvias registradas en los últimos meses de invierno, —especialmente en enero y febrero— no han sido suficientes para paliar la grave situación, con el añadido de los niveles históricamente bajos de la nieve acumulada en las montañas que ayuda a abastecer las reservas de agua en los meses de más calor.

“Estamos en un nuevo mundo”, indicó Brown en su comparecencia ante los medios. “Tenemos que actuar de forma diferente”. Por eso ha ordenado restricciones obligatorias para reducir el consumo de agua en un 25 por ciento, algo que afectará en cierta medida a los residentes de todo el estado, aunque no habrá recortes en los hogares por horas de momento.

El plan de Brown se concentrará en lugares como campos de golf, cementerios y grandes superficies verdes, que pretende reemplazar por un tipo de césped más resistente a la sequía para un total de 50 millones de pies cuadrados (casi 5 kilómetros cuadrados).

Además, se otorgarán incentivos para reemplazar antiguas tuberías por unas más eficientes y de bajo consumo de agua, se requerirá a nuevos hogares que usen un sistema de irrigación con menos filtraciones y se subirá el precio del agua para evitar usos excesivos.

El nuevo mundo del que habla Brown tiene mucho que ver con el ascenso de las temperaturas en los últimos años, con hasta 2 grados centígrados más de media registrados en la capital del estado, Sacramento, en los últimos meses. Pese a la negativa de muchos políticos, especialmente los republicanos, a aceptar el calentamiento global del que hablan multitud de científicos, la situación invita a pensar que el clima está cambiando de forma gradual y California lo está sufriendo. EC 

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