El presidente Donald Trumpo firmó dos decretos clave en el tema de inmigración

Este miércoles el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó dos decretos que afectan a las leyes de inmigración. Uno de ellos tiene que ver con la aceleración de la construcción de un muro en la frontera con México, algo que según el mandatario iniciará inmediatamente; y el otro tiene que ver con el endurecimiento de las políticas de deportación de inmigrantes indocumentados y el recorte de fondos federales para las llamadas “ciudades santuario”.

La orden para el muro ya está dada, aunque el Presidente declaró que se utilizarán fondos federales para levantarlo, contrario a lo que dijo en sus promesas de campaña cuando recalcó que México iba a pagar por ello. Durante la firma de los decretos, Trump volvió a manifestar que, de alguna forma (no dijo cuál), habrá un pago.

Para reforzar la vigilancia en la frontera, Trump autorizó, además de la construcción del muro, un aumento de 5 mil agentes para la patrulla fronteriza y otros 10 mil agentes para ayudar en las operaciones de deportación realizadas por la Agencia de Inmigración y Aduanas.

En cuanto al criterio utilizado para determinar la prioridad de los inmigrantes que serían sujetos a la deportación, también hay cambios. Desde ahora cualquier inmigrante indocumentado que haya recibido una condena judicial o que simplemente haya sido acusado de un crimen que no ha sido adjudicado, podría ser deportado. Cabe aclarar, que bajo la administración de Obama solo los que habían sido condenados por un delito grave, un delito menor grave o varios delitos menores, eran considerados prioritarios para la deportación.

Las nuevas prioridades para la deportación bajo Trump también incluyen a los inmigrantes indocumentados que abusan de los beneficios públicos, o simplemente aquellos considerados “un riesgo para la seguridad pública o la seguridad nacional, esto último a juicio de un oficial de inmigración”.

Y Peña Nieto ¿Que dice?

La congresista demócrata Lucille Roybal-Allard reaccionó de esta manera: “Este es un día profundamente preocupante. Con las órdenes ejecutivas de hoy, este presidente ha transformado su retórica de campaña anti-inmigrante en una acción destructiva que es intolerante, fiscalmente irresponsable y peligrosa. Bajo estas órdenes ejecutivas, los DREAMers que han sido protegidos por el programa DACA nunca estarán a salvo de la aprehensión de ICE; los solicitantes de asilo enfrentarán detención a largo plazo; el programa 287 (g) será revivido; las jurisdicciones locales se verán obligadas a elegir entre su parte del financiamiento federal y mantener la fe con sus comunidades locales; y los contribuyentes pagarán la factura por más cercas a lo largo de la frontera sur que la Patrulla Fronteriza ha dicho que no necesita. La fuerza de Estados Unidos es que siempre ha sido una nación de inmigrantes. Demonizar a la población inmigrante patriótica y trabajadora de nuestra nación va en contra de nuestros valores estadounidenses y debilitará a nuestro gran país”. EC 

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