El célebre actor y productor conocido como Chespirito murió este viernes 28 de noviembre, a los 85 años de edad

El pueblo hispano está de luto. Una de las leyendas de la televisión mexicana dijo adiós este viernes 28 de noviembre. Roberto Gómez Bolaños, mejor conocido como Chespirito, murió a los 85 años de edad por complicaciones de salud hasta ahora no reveladas.

Varias generaciones de niños y adultos crecieron viendo por televisión al Chavo del 8 y El Chapulín Colorado y todos los simpáticos personajes que daban vida a estos programas, casi todos ellos creaciones de Gómez Bolaños.

El Chavo, un niño pobre, tierno y travieso, nos hacía reír y también llorar cuando salía a relucir lo poco que tenía. Pero también nos hacía soñar y ver las cosas por al lado amable, y nos hacía cantar con todas esas canciones que quedan en nuestra memoria.

La vecindad era el mundo de fantasía y de aventuras de aquel niño desaliñado y pobre donde compartía sus alegrías y tristezas con Quico, La Chilindrina, Ñoño, Doña Florinda, Don Ramón, La Bruja del 71, el Señor Barriga, Godínez y el Profesor Jirafales, todos ellos genios de la comedia blanca que con un solo gesto o una sola expresión hacían a uno reír con ganas.

Pero también estaba el héroe de carne y hueso, uno que vestía de rojo con sus antenita de vinil y que tenía miedo y hacía tonterías como cualquier ser humano. Con el Chapulín Colorado aprendimos a que con astucia y mucha suerte el bueno siempre salía ganando. “Síganme los buenos”, decía siempre el Chapulín como para sentirse acompañado para enfrentar a los villanos, y toda le gente detrás de las pantallas se hacía su cómplice para acabar con los malos con sus fantásticas armas de combate, el chipote chillón, la chicharra paralizadora y las píldoras de chiquitolina.

Chespirito ha partido de este mundo, pero nunca será olvidado. Todos seguiremos riendo con las travesuras del Chavo del 8, con el valor del Chapulín Colorado, con la simpleza del “Chómpiras” y con el resto de sus queridos personajes que, gracias a la magia del video, podremos seguir compartiéndolos con nuestros hijos y con los que vienen detrás. EC

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