Chris Hemsworth protagoniza Blackhat, una cinta de acción con la tecnología como fondo de un peligroso ataque informático

En Hollywood suelen decir que el ‘timing’ lo es todo, y nada más cierto para una película como “Blackhat”, que aterriza en la cartelera de Estados Unidos en un momento de escasa asistencia de público pero con el reclamo del recién sucedido ataque cibernético a los estudios Sony.

Y de eso más o menos trata este thriller de Michael Mann, “Blackhat”, la historia de un ataque informático a gran escala y la de otro hacker, interpretado por Chris Hemsworth, al que liberan de prisión para tratar de contrarrestar ese ataque a gran escala.

La obra de Mann tiene tintes apocalípticos en la medida en que la infiltración del pirata informático se produce en varias partes del mundo con bancos como grandes objetivos, limpiando cuentas y alterando gravemente el funcionamiento de los mercados bursátiles como el de Chicago. El mensaje viene a ser aterrador desde el punto de vista de la interconexión actual a nivel planetario gracias a las nuevas tecnologías, y al daño que hackers preparados pueden causar a millones de personas.

Bien lo sabe Sony, que fue puesto en jaque por unos piratas informáticos que airearon sus bases de datos y robaron películas aún sin estrenar el pasado mes de noviembre. Pero lejos de amilanarse, Hollywood suele sacarle partido a esa historias, convirtiendo en héroes a algunos personajes que cometieron fechorías muy ingeniosas. De hecho, gente como Kevin Poulsen, un hacker condenado a cinco años de cárcel, o Chris McKinley, un prodigio de las matemáticas y notorio pirata informático, colaboraron con la cinta como asesores de los estudios.

Hemsworth, de 31 años, ha sido el encargado de dar vida a uno de ellos, un paso en una dirección que aún no había tomado, como protagonista en una cinta de acción —algo que ya había experimentado en “Thor” y “The Avengers”, bien es cierto— aunque esta vez con varios matices que podrían abrirle las puertas para futuros roles. EC

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