El veterano actor de 70 años protagoniza “Beyond the Reach”, una cinta de persecución en el desierto californiano

Mantenerse en lo más alto del escalafón es complicado incluso para los más ilustres de la galaxia interpretativa como Michael Douglas, que a sus 70 años parece haber entrado en una dimensión desconocida y un tanto peligrosa con el estreno de “Beyond the Reach”, una cinta de acción independiente.

Peligrosa en el sentido de que es un thriller de calidad dudosa que podría poner en peligro su más que conseguido prestigio, con olor a esa clase de títulos que tienen difícil desfilar por las salas de cine sin poder evitar muchas veces el irse directamente a DVD o, en los tiempos que corren, a pago por visionado desde la comodidad de los hogares de los potenciales espectadores.

Claro que con Douglas a la cabeza eso de momento no pasa, aunque el argumento sea un tanto trivial y previsible y que el protagonista de grandes cintas como “Wall Street”, Atracción Fatal” o “The Game” se encuentre claramente fuera de su zona de confort.

En este caso Douglas se mete en la piel de Madec, un cazador furtivo o una especie de mercenario a sueldo, según se mire, que comete un crimen por accidente en una expedición por el desierto del Mojave. El problema añadido es que su acompañante, el joven Ben (interpretado por el joven Jeremy Irvine) no está por la labor de encubrirle y es en momento en el que se produce un giro en la cinta.

Madec le plantea un juego a muerte a Ben haciéndole correr casi desnudo por el desierto, una persecución larga e intensa con Douglas mostrando en el rol sus dotes como gran tirador y astuto y experimentado cazador.

Se trata de la vuelta de Douglas, no solo al protagonismo absoluto en un largometraje, sino al mundo de la producción. Con eso se dio a conocer en Hollywood en realidad —aparte de ser el hijo del mito Kirk Douglas—, obteniendo el premio a mejor película por “One Flew Over the Cuckoo’s Nest” en 1975 con tan solo 30 años de edad. EC

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