Amy Adams protagoniza esta cinta sobre la llegada de extraterrestres a la Tierra con extrañas intenciones

La cuestión de la vida en otros planetas siempre ha sido un tema recurrente para Hollywood y ahora lo vuelve a ser con otra propuesta sobre el contacto entre alienígenas y humanos en Arrival, una cinta protagonizada por Amy Adams y dirigida por Denis Villeneuve.

Aunque el sabor a cine comercial es indudable, el filme de Villeneuve pasó primero por el festival de Venecia antes de desembarcar en las salas de cine de Estados Unidos, sin ánimo de premios —en principio— pero con un cantidad nada despreciable de millones de dólares que remontar para recuperar la inversión: 50 nada menos.

Gran parte de ese dinero servirá para hacer frente a las nóminas de un reparto importante, empezando por Adams, la protagonista indiscutible de la cinta, y pasando por Jeremy Renner y Forest Whitaker, las otras dos piezas claves en el desenlace de la historia.

El guion de Arrival, a cargo de Eric Heisserer, está basado en un relato corto de ciencia ficción de Ted Chiang, y se centra en la llegada de 12 naves espaciales que aterrizan en varias partes de la Tierra. Las autoridades militares estadounidenses deciden establecer contacto con los extraterrestres y para eso recurren a la mayor experta del país en cuestiones de traducción, la lingüista Louise Banks (Adams).

Banks es una mujer de mediana edad, afectada por la muerte de su única hija, pero decidida a comunicarse con los extraterrestres para entender el porqué de su presencia en la Tierra. Aunque el consejo militar no quiere que Banks entre en la nave, finalmente optan por hacerlo junto con un matemático y científico, Ian Donnelly (Renner), para descubrir la forma atípica de los visitantes y su extraña forma de comunicación.

Banks hace lo posible por conectar con ellos para saber si sus motivos son violentos y evitar, de paso, que los gobiernos del resto del mundo opten por una vía violenta con los extraterrestres. Aunque a simple vista parece un intento más por plantear una guerra espacial, en realidad Arrival discurre por otros derroteros muy distintos, un filme centrado en la línea de tiempo, en la forma de comunicación entre los extraterrestres y los humanos, y en el pasado, el presente y el futuro de una forma no lineal y, por lo tanto, muy distinta a como la conocemos.

“Esta película es sobre cómo nos comunicamos, sobre las relaciones que tenemos y sobre la forma en que nos movemos por el mundo y las decisiones que tomamos”, indicó la actriz en una entrevista reciente. “Lo que me atrajo es que tiene esta clase de existencia cerebral, emocional, lo que me dejó después de leer el guion”.

También admite que el tema siempre le ha llamado la atención gracias a cintas como “E.T.” o “Close Encounters of the Third Kind”, y que siempre es interesante seguir investigando. En cuanto al planteamiento del tiempo que hace la película, reconoce que le daría miedo conocer su propio destino si pudiera saber su futuro de antemano. “Quizá me calmaría el saber qué pasa, pero por algún motivo me engancho a la ansiedad en mi vida. Me encantaría poder dejarlo correr, pero parece ser un compañero constante”.

Todo eso para una mujer que tiene cinco nominaciones al Oscar y dos Globos de Oro y que sigue haciendo papeles relevantes a los 42 años. Además de los llamados papeles serios, aún tiene al menos una cinta por delante haciendo de Lois Lane, la novia de Superman, como parte de la saga revivida del célebre personaje de D.C. Comics. Es sin duda un momento dulce para la actriz americana nacida en Italia. De su encuentro con extraterrestres en la gran pantalla se hablará en las próximas semanas. EC

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