Los escualos del Veracruz quieren culminar con el título una temporada de ensueño luego de haber estado en peligro de descenso

El torneo pasado el equipo de los Tiburones Rojos del Veracruz tenía serios problemas al terminar entre los peores de la tabla. Pero en el Clausura 2015 llegó el recambio, la salvación y una nueva mentalidad que los ha llevado a la punta del campeonato actual.

Hoy los escualos son temibles. El “Pirata” Fuente es un infierno para sus rivales. El sistema ultra ofensivo del “Maestro” Carlos Reinoso ha rendido frutos. No hay temor ni respeto para quien se mete a su cancha. Hasta el momento los dos únicos partidos que han perdido han sido en terreno enemigo contra Xolos y contra Tigres.

El equipo del puerto ha navegado por mares tempestuosos. Conoce la liga de ascenso como la palma de su mano. El club ha cambiado de manos muchas veces. Después de desmoronarse ha podido reaparecer comprando otras franquicias, como la actual que antes eran los Reboceros de La Piedad. Esto ha pasado porque la plaza es cien por ciento futbolera y saben que la gente apoyará con todo a sus Tiburones. El buen paso de los rojos ha provocado que la gente se alborote por conseguir un boleto. En el puerto se vive y se respira fútbol.

El juego generoso de los colmilludos ha beneficiado a su delantero estrella. Un refuerzo de esta temporada llamado Julio Furch que llegó del Belgrano de Córdoba argentino. Olfato e instinto asesino dentro del área. Un nueve fuerte, alto y eficaz de cara al marco. El “Keko” Villalba ya estaba desde la temporada pasada y no deja de sorprender su energía y desenfado en la línea de ataque. Otro que acaba de llegar de la Argentina, del equipo Tigre, es el volante Gabriel Peñalba, un espigado jugador con visión teleférica y con talento de sobra en los pies. A estos se les suman varios guerreros de las canchas como Leiton Jiménez, Edgar Andrade, Leobardo López y el portero Melitón Hernández.

El cuadro jarocho tendrá la ventaja en la liguilla de jugar los partidos de vuelta en casa, donde son invencibles. Los Tiburones tienen sed de sangre. Quieren el título y tienen las armas para lograrlo. EC

Más artículos de interes