El 7 de julio arranca la Copa Oro con México urgido de triunfo, Estados Unidos como el rival a vencer y el resto para dar la campanada

Le toca a la Concacaf celebrar su fiesta con 12 invitados y con menor brillo que la Copa América. El torneo llega como una bocanada de aire fresco para unos y como la oportunidad dorada para otros.

A excepción de Toronto, el resto de las sedes se encuentran en territorio estadounidense, incluyendo a importantes núcleos futboleros como Los Angeles, Nueva York y Chicago. El intenso calor del verano será un factor a tener en cuenta, un elemento que puede mermar las facultades de cualquier atleta.

Estados Unidos aparece como cabeza de lanza en el grupo A, donde se asoman tímidos Panamá, Haití y Honduras. Los de Klinsmann quieren alcanzar en el número de títulos a México –con 6– y según lo visto en sus últimos partidos de preparación en tierras europeas tienen todo para lograrlo.

Lástima para los mexicanos del área de Los Angeles. Los aztecas no jugarán aquí, en su segunda casa. En cambio sí lo harán Costa Rica, El Salvador, Jamaica y Canadá. Houston y Toronto también serán sedes de los duelos entre estos cuatro. Los Ticos se ven más fuertes que el resto, tienen más recorrido internacional, más ideas, más técnica y jugadores más talentosos; si acaso los caribeños podrían subírseles a las barbas motivados por su honroso paso en la Copa América. Los salvadoreños tratarán de aprovechar el apoyo total de su gente en su duelo contra Jamaica en el StubHub Center. Lo que venga después es una incógnita.

México es favorito en su grupo pero llega con una presión agregada. El otro plantel que fracasó en la Copa América se convirtió en una carga para el equipo A. Los aficionados mexicanos piden y exigen una restitución a los daños sufridos en el sur del continente. Lo bueno es que la escuadra nacional trae a lo mejor, a los que juegan en Europa y a los que parecen estar un escalón por encima de los que vimos en Chile. Acompañan a los aztecas, Trinidad y Tobago, Guatemala y Cuba.

Estados Unidos es el campeón defensor. México asoma como su rival más peligroso. Costa Rica levanta la mano. El resto va por la sorpresa. EC

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