A pesar de llegar a la final, Antonio Mohamed abandonará el nido de las Aguilas por incompatibilidad de caracteres

¿En qué cabeza cabe darle las gracias al técnico del equipo a pesar de haberlo llevado a la final del campeonato? Pues parece que en la directiva de las Aguilas del América, que al parecer no quisieron desaprovechar la oportunidad de contratar a Gustavo Matosos, ex estratega de los Panzas Verdes del León, para hacer a un lado a Antonio Mohamed, todo esto en medio de dardos envenenados que volaron por todas direcciones.

Peleas, discusiones, falta de comunicación, arrogancia, prepotencia, frialdad, traición. Todo esto se ha mencionado desde que hace unos días se empezó a colar la noticia de que le iban a dar las gracias al Turco pasara lo que pasara.

Pero todo lo anterior, así como lo que se maneja en la prensa, es pura especulación. Los involucrados directamente en el asunto son los que conocen la verdad de lo que está pasando tras bastidores. En el aspecto cancha, Mohamed ha hecho un gran trabajo. Calificó al equipo con muchas fechas de antelación, quedando en la cima de la tabla al final de la temporada. ¿Pero qué se puede esperar si a pesar de ser el equipo líder del torneo la directiva te deja ver que no están satisfechos con tu trabajo? Lógico que se te acaba el entusiasmo.

Por otro lado, si se comprueba que de verdad Mohamed tenía fuertes diferencias con varios jugadores y que él era el principal responsable de ello, entonces sí que lo más sano es terminar la relación. Y como el hilo se rompe por lo más delgado, entonces la mejor solución era echar al técnico sudamericano.

Como entrenador, el “Turco” ha demostrado que puede dirigir y hacer ganadores a equipos chicos y grandes. Entonces, ¿por qué no terminó de gustarle a la gente y a los directivos de las Aguilas? Dicen que por el estilo amarrete del equipo, ques’que la gente quiere ver a un América espectacular y avasallador.

El Turco podría despedirse dando una bofetada con guante blanco. Con un título a cuestas con uno de los llamados equipos grandes. No cualquiera lo consigue, y si se le da al argentino, podrá irse con la frente en alto. EC

Más artículos de interes