La compañía con sede en Mountain View está trabajando para entrenar a los robots a reaccionar en distintas situaciones

En la literatura de ciencia ficción que se ha ocupado alguna vez del tema, siempre existe la ilusión romántica de humanizar a los robots, no contentos con que hagan labores propias del hombre sin darle más vueltas al asunto. Google parece estar discurriendo por esos derroteros tras haber invertido el último mes en lograr que su nuevo vehículo sin conductor sea capaz de usar el claxon con la misma destreza que una persona de carne y hueso.

Es parte de una inversión millonaria para que sus coches sin conductor —conocidos en la zona de Sillicon Valley como ‘koalas’ por su particular aspecto— sean capaces de circular con total seguridad. Los ingenieros ya han conseguido que el vehículo pueda realizar adelantamientos o respetar un ceda al paso, pero el capítulo del claxon parece un reto aún más complicado.

“Nuestro objetivo es enseñar a nuestros coches a que toquen el claxon como un paciente y veterano conductor”, indicó Google a través de su informe. “A medida que nos convertimos en mayores expertos en ese aspecto, confiamos en que nuestros coches serán capaces de predecir de qué forma responden otros conductores a un toque de claxon en diferentes situaciones”.

Se trata de una función clave puesto que los modelos usados por Google son eléctricos y muy silenciosos, una medida de prevención que puede ayudar a eivtar una gran cantidad de accidentes. Aún así, la intención de la compañía con sede en Mountain View es lograr ser “considerados, educados y solo pitar cuando haga la conducción más segura para todos”.

Eso supondría un importante avance con respecto a un buen número de conductores tradicionales. Por eso subraya el hecho de que no es tarea fácil programar los robots para que sepan lidiar con humanos en la carreteras. Se trata de un proceso altamente intuitivo y de alguna forma cultural.

Las diferencias entre una parte y otra de Estados Unidos son notables, por no hablar de Europa o China. Son cuestiones que Google pretende acometer para globalizar su proyecto.

En su informe también se hablan de dos tipos de formas de usar el claxon, una a base de toques cortos para llamar la atención del conductor “de forma educada”, y otro más largo y contundente si la situación lo requiere. Es un paso más hacia ese futuro del coche sin conductor que parece inmimente.

@pscarpe

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